Nombre de Contacto DRA. LAURA ALVAREZ ALVARADO Teléfono 01 ( 998 ) 289 83 74 Fax 01 ( 998 ) 289 83 75 Días de consulta No indico Costo aproximado de la consulta No indico
Laura Alvarez Alvarado
Psicóloga
Lic. en Psicología
Psicólogos √
• Doctora egresada de la Universidad Iberoamaricana en donde estudió "Psicología Clínica", ahora con mas de 26 años de experiencia
• Maestría en Desarrollo Humano
• Doctorado en Terapia Familiar
• 125 diplomados y cursos, recibidos e impartidos
• Trabajo en la Secretaría de Educación Pública como jefe de extensión educativa
• Trabajó en Colegio de Bachilleres como Jefe del departamento de Orientación Escolar
•Trabajó en el Instituto Mexicano del Seguro Social (en consulta externa).
• En el Distrito Federal participó en múltiples programas de televisión y radio
• Colaboró en el canal 10 de T.V. en Cancún durante 2 años • Fundadora de la Clínica de Asesoría Psicológica desde 1991, siendo la dueña y Directora General
• Fundadora y Presidente del Centro de Asesoría para depresivos. Desde el 2004
• Columnista del periódico Por Esto desde hace 5 años. En la columna "Psicología al día"
• Colaboradora en T.V. Cun en el programa "Aquí Cancún" en su segmento "Psicología al día" desde hace 4 años
• Perito del Poder Judicial en materia de Psicología.
• Coordinadora de depresión y suicidio de la Dirección General de Salud Pública En la Clínica de Asesoría Psicológica S.C., te atendemos personal altamente calificado, profesionales de la salud egresados de las mejores universidades del país. Estamos comprometidos con tu salud y bienestar, queremos que goces de una vida sana y plena, tu problema tiene solución, es sólo cuestión de querer.
Desde la primer sesión te decimos tu pronóstico, diagnóstico y tiempo aproximado de tratamiento psicológico, a través de la Clínica de Asesoría Psicológica son muchas las personas que en poco tiempo salen adelante de sus problemas, 26 años de prestigio nos respaldan.
Contamos con amplias y confortables instalaciones. Acércate o llámanos, podemos ayudarte.
La Clínica de Asesoría Psicológica fue fundada en 1991 en la Ciudad de México, con el propósito de atender a todas las personas con algún tipo de problema afectivo-emocional, problemas de conducta, pareja, disfunción familiar, depresión, ansiedad, angustia, alcoholismo, farmacodependencia, niños con problemas de lenguaje, déficit de atención, aprendizaje y mucho más.
Actualmente la Clínica de Asesoría Psicológica se ha expandido a la ciudad de Cancún y Playa del Carmen, con el fin de alcanzar a la población de este estado ya que es uno de los que cuenta con el mayor índice de divorcios, suicidios, problemas matrimoniales, depresivos y de adicción, solo por destacar algunos.
Durante toda la historia de la Clínica de Asesoría Psicológica siempre hemos tenido mucho éxito con los pacientes que asisten a terapia, logrando el reconocimiento y la recomendación de cada uno de ellos.
Con nosotros encontrarás respuesta a tus necesidades psicológicas, emocionales y afectivas aprendiendo a vivir una vida plena llena de armonía y felicidad.
TE PODEMOS AYUDAR
En la Clínica de Asesoría Psicológica te ayudamos a resolver cualquier problema de conducta, existencial, emocional, problemas de pareja, mala comunicación con tu familia e hijos, ansiedades, angustias, alcoholismo, farmacodependencia, déficit de atención, niños hiperactivos, etc.
Somos eclécticos, es decir, tomamos de todas las corrientes psicológicas que existen, la que mas le sirve a nuestros pacientes, ya que para nosotros lo primero es el paciente.
Somos rápidos, eficaces, éticos, responsables y estamos comprometidos con nuestro trabajo.
Desde la primer sesión te decimos tu pronóstico, diagnóstico y tiempo aproximado de tratamiento psicológico, siempre buscando los caminos y técnicas más rápidas y apropiadas para tu recuperación y salir del problema que te preocupa de la manera mas sencilla y eficaz, 26 años de prestigio nos respaldan.
Los pacientes que acuden con nosotros siempre salen satisfechos y nos recomiendan con otras personas, ya que sus problemas, se solucionan más rápido de lo que piensan y eficazmente.
Nuestras técnicas son las más avanzadas y nuevas, siempre estamos actualizados en cualquier aspecto de la psicología, nos preparamos y actualizamos en lo ultimo que hay en psicología, estamos a la vanguardia para tu beneficio.
La directora de la clínica es egresada de la Universidad Iberoamericana, en la Ciudad de México, con reconocimiento especial y mención honorífica por su excelente desempeño académico. Así mismo, en el ámbito profesional, tiene innumerables cursos, diplomados y posgrados en diferentes áreas de la psicología.
Por estas y muchas otras razones, podemos orgullosamente decir que en la Clínica de Asesoría Psicológica, hay calidad y seguridad en la recuperación y tratamiento de cualquier problema que presenten nuestros pacientes.
Problemas Matrimoniales Infidelidad: La Infidelidad es el incumplimiento del compromiso de fidelidad.
Vale resaltar que, en su acepción más común, el termino fidelidad hace referencia al respeto mutuo entre los miembros de una pareja, en particular al respeto y cumplimiento de un pacto, explícito o implícito, de exclusividad. En este contexto, ser fiel significa pensar en la persona que tenemos a un lado, que cuando esa persona nos necesite, estemos ahí para ella, no ocultarle nada respecto de otras personas, sólo tener relaciones íntimas con la persona que hemos decidido mantener a nuestro lado, es decir, con nuestra pareja. La aplicación del concepto puede variar según nuestras concepciones, o según la orientación sexual y se puede hablar de fidelidad en la relación entre un hombre y una mujer, o entre dos hombres, o entre dos mujeres. Por tanto, en su acepción más común, la infidelidad es quebrar ese pacto tácito de mantener relaciones sexuales exclusivamente con la persona que hemos escogido libremente como pareja.
Existen dos tipos de infidelidad:
•La infidelidad puntual: basada solo en el sexo y relativamente fácil de ocultar.
•Infidelidad de compromiso: es duradera y supone la aparición de un amante estable, con quien se da un importante compromiso. Es bastante común que en estas relaciones se prometa romper con la primera pareja, aunque no suele hacerse.
Estas son algunas causas del porque se da la infidelidad en la pareja:
•La infancia: la manera en cómo se vivió en la infancia, determina las formas de conducta de la familia y la persona en la edad adulta. Por lo tanto una persona que de niño fue desatendido, extremadamente sobreprotegido, inseguro, proveniente de una familia disfuncional, o en donde no hay la promoción de valores y principios, es más probable que cuando sea mayor, sea infiel a su pareja.
•Vacío: la soledad, el aislamiento, desesperanza o una depresión sin explicación, provocan inestabilidad en los matrimonios. Cuando aparece ese sentimiento de vacío en una de las partes, la persona tiende a seguir buscando a su "pareja ideal" y aunque no sabe lo que realmente quiere, es infiel.
•Otro de los factores que provoca la infidelidad se refiere a la elección de la propia pareja; después de un tiempo, el o ella se dan cuenta de que no son compatibles y tal vez durante un tiempo pudieron sobrellevar la situación, pero después fue imposible.
•Búsqueda de nuevas experiencias: esto ocurre sobretodo en personas que no han tenido relaciones con otras personas. •El sentimiento de menosprecio: una vez que ha pasado la etapa de enamoramiento en la pareja, ésta se enfrenta a la realidad, olvidando a aquella persona que tanto se idealizaba, ahora sus conductas ya no son placenteras en la convivencia, por lo que se defraudan las expectativas. Por otro lado hay un abandono mutuo en la pareja, centrándose cada uno en sus objetivos personales y no en los de ambos, así que si aparece otra persona que los haga sentir más valorados, se elige inconscientemente como nueva compañera.
•La monotonía: esta es uno de los más grandes enemigos en la relación de pareja. Un matrimonio sumido en la rutina y en el aburrimiento esta más vulnerable, por lo tanto si llega alguien que ofrece un panorama distinto, lleno de encantos, novedades, riesgos y demás cosas de que carece la relación conyugal, es muy probable que se acepte.
•La vida sexual deficiente: aunque no es el único elemento en la relación de pareja, si es muy importante, por lo que si una de las partes no se siente satisfecho sexualmente tiende a buscar fuera de la relación la satisfacción sexual que no encuentra en su pareja, a pesar de amarla. El que ella o él no satisfagan al otro o no quiere llevar a cabo sus fantasías sexuales, le crea un sentimiento de enojo y venganza, llevándolo(a) a tener relaciones sexuales con otra persona.
•Interferencia de la familia (padres): otro factor que influye para que la infidelidad se dé es la intervención de los padres en la vida matrimonial de sus hijos, lo cual viene de la mano con la dependencia emocional de la pareja. Ya que al no establecerles límites, provoca que haya sentimientos de abandono y poco valor hacia el otro, llevándolo a buscar una relación extramarital.
•Ya no sienten lo mismo: cuando el enamoramiento que existía en un principio en la pareja se ha ido acabando y se vive en el hastío de una relación, mientras que al mismo tiempo una de las partes necesita seguir satisfaciendo su necesidad de seguir enamorado, es muy común que busque vivir nuevamente ese sentimiento con otra persona.
•No perder la idealización de la pareja: otro factor causante de la infidelidad es cuando una de las partes desea que su pareja la siga idealizando y para evitar modificar esa imagen elige como amante a una persona totalmente opuesta. Con ella es con quien llevan a cabo todas sus fantasías sexuales y no con la pareja.
•Miedo a perder la libertad: cuando la pareja es asfixiante o una de la partes tiene miedo a perder su independencia y quedar atrapados en una relación, intenta sentirse libre cometiendo actos de infidelidad.
•Por lo que se tiene: en muchas ocasiones, también se llega a ser infiel, cuando uno de la pareja por haber obtenido poder, dinero y una posición social, siente que se ha ganado el derecho a tener un mayor potencial sexual con el sexo opuesto.
•Cuando la pareja lo permite porque sabe que la relación está mal: se da sobre todo cuando ambos se dan cuenta de las deficiencias de su relación y por lo tanto están de acuerdo en que los dos o a veces uno tenga relaciones extramaritales con otra persona, de tal forma que con ella o él, pueda satisfacer lo que le hace falta en su relación con su pareja estable. Las conductas que muestra un hombre cuando esta siendo infiel, son más fáciles de detectar que en el caso de una mujer, porque él no es tan cuidadoso para mentir y muchas veces hasta se contradice.
Las conductas son los siguientes:
•Notas que entre ustedes ya no hay comunicación y eso parece no importarle.
•No comenta qué hace cuando sale, cómo le va en el trabajo o cómo se siente.
•Recibe llamadas misteriosas.
•Sale con los amigos frecuentemente.
•No vuelve a casa a la hora de costumbre.
•Elige su ropa con más cuidado que antes.
•Está más interesado en verse bien físicamente por lo que se somete a dietas o hace ejercicio.
•Inventa motivos para estar cada vez menos tiempo en casa.
•Habla de temas que antes no dominaba.
•Cambia de gustos súbitamente.
•Se ofende inmediatamente cuando le insinúan que miente.
•No quiere tener sexo con su esposa.
•En ocasiones se muestra más tierno que de costumbre.
•Gasta bastante dinero injustificadamente.
Signos para descubrir una infidelidad femenina:
•Muestra una alegría inmotivada en medio de su rutina.
•Es sarcástica.
•Indiferencia ante el naufragio de la relación.
•Sale con amigas más frecuentemente.
•Pérdida del apetito sexual, incluso rechazo.
•Se retrasa constantemente en el trabajo.
•Se interesa mucho por lucir atractiva cuando sale. Disfunción Familiar:
Se genera cuando las relaciones intrafamiliares son afectadas por una comunicación incoherente, confusa e indirecta, debido a que el sistema familiar se enferma progresivamente. Esta disfunción se convierte en el estilo de vida familiar y produce en muchos casos, el aislamiento de la familia de los contactos sociales cotidianos. Las reglas familiares se tornan confusas, rígidas e injustas para sus miembros y se distorsionan sus roles conforme avanza la enfermedad. En una familia disfuncional los niños van formando un carácter co-dependiente, que puede facilitar el desarrollo de adicciones o de relaciones enfermas en el futuro.
Falta de Comunicación:
Existe otro factor clave para crear un matrimonio con éxito, o para reparar el que se ha deteriorado. También se relaciona con la comunicación, el intercambio de ideas entre dos personas. De hecho, la comunicación es la raíz del éxito matrimonial, a partir de la cual puede crecer una unión fuerte. La falta de comunicación es la roca donde el barco puede estrellar su quilla. En primer lugar, los hombres y las mujeres no se fijan muy bien “con quien se casan”. Cuando se carece de entrenamiento básico sobre la neurosis, la psicosis o la manera de juzgar una buena cocinera o un buen trabajador, lo único que nos guía en la elección de pareja es eso que llamamos amor, algo lleno de trampas y traiciones y no muy fácil de identificar. Sería esperar demasiado, que una sociedad que apenas supera el nivel de las hormigas, fuera totalmente práctica en relación a una institución tan poco práctica como es el matrimonio. En la deficiente comunicación que practican, cuando no se le reconoce al otro sus propios valores y no buscar los momentos oportunos para decirse las cosas y en lugar de una comunicación respetuosa, abierta y transparente, se presentan las agresiones de doble vía, se acaba la paz del hogar y también la comunicación que quedaba. Entonces las relaciones familiares se deterioran al no saber decirse las cosas con amor y comprensión, al no saber el uno interpretar lo que el otro le quiere decir, al tratar de cambiar al otro a como dé lugar para hacer realidad las expectativas que llevaban al matrimonio, al asumir actitudes defensivas cuando se sienten atacados en su intimidad, al no sentirse aceptados por ser como son, y al no sentir el estímulo para asumir verdaderamente y con plena libertad la mejora personal. Surgen a veces reconciliaciones poco duraderas porque vuelven a caer en los mismos errores. Aparece la crítica sistemática y el lenguaje absoluto: "Tú NUNCA me ayudas, Tú SIEMPRE dejas la ropa tirada, Tú TODO me lo contradices". Y a esto se añade que ha desaparecido del lenguaje de los gestos el detalle amoroso, la caricia tierna., el susurro al oído para decirle al otro "te quiero y me haces falta".
Esto por lo general, cuando no conduce a una crisis total o a un rompimiento definitivo, puede acomodarlos en una falsa tolerancia nada saludable para la relación. Y decimos, nada saludable, porque lleva a que cada uno viva su vida en forma independiente, alejándose de la verdadera realidad de lo que es el matrimonio.
Cierran el uno al otro su corazón de tal manera que ni siquiera sacan unos minutos de su valioso tiempo para hablar de los dos. De sus inquietudes, de sus temores, de lo que cada uno lleva dentro de sí, ni siquiera de sus esperanzas e ilusiones. De todo lo que está afectando positiva o negativamente la relación de los dos.
Impotencia:
La impotencia sexual masculina o disfunción eréctil es la incapacidad persistente para conseguir o mantener una erección que permita una relación sexual satisfactoria. Debe diferenciarse de otros problemas de la esfera sexual como son la falta de deseo, las alteraciones de la eyaculación (eyaculación prematura, eyaculación retrasada, ausencia de eyaculación) o los trastornos del orgasmo. La impotencia es una enfermedad muy frecuente que puede afectar las relaciones de quien la padece con su pareja, con la familia, así como con el entorno laboral y social. Existen una serie de factores de riesgo que pueden favorecer la impotencia: diabetes, hipertensión arterial, consumo de tabaco y alcohol, niveles altos de colesterol, toma de determinados fármacos y depresión.
Causas:
La impotencia puede ser causada por:
•Causas psicológicas: el pene no tiene ninguna alteración física, pero problemas psicológicos como la ansiedad (provocada con frecuencia por el miedo a no conseguir una erección o a defraudar a la mujer), la depresión, los problemas con la pareja e incluso el estrés pueden afectar al acto sexual. También la preocupación excesiva por los problemas laborales, sociales o familiares implican que no se dedique la atención necesaria al acto sexual. La fatiga, la inapetencia, la falta de ejercicio, el insomnio o un fracaso laboral también desequilibran los reflejos sexuales.
•Causas vasculares: son muy habituales. El pene no puede acumular la sangre necesaria para que se dé una erección, generalmente porque no llega en suficiente cantidad. Fumar, sufrir hipertensión arterial, diabetes, algunas enfermedades cardíacas y variaciones en los niveles de colesterol en sangre pueden provocar trastornos vasculares que dificulten la erección.
•Causas neurológicas: en estos casos se produce una interrupción en la transferencia de mensajes del cerebro al pene porque existe una lesión en los nervios implicados. Esto ocurre con las lesiones de la médula espinal, la esclerosis múltiple o las intervenciones quirúrgicas en la pelvis.
•Causas hormonales: son poco frecuentes. Generalmente se deben a una falta de hormonas sexuales masculinas.
•Causas farmacológicas: existen varios medicamentos que tienen como efecto secundario disminuir la capacidad de tener una erección. Entre ellos hay algunos fármacos para tratar la hipertensión, las enfermedades cardíacas y los trastornos psiquiátricos. Problemas con la Impotencia:
En cuanto a los problemas sexuales masculinos hay algunas formas y recetas para solucionarlos. Si se padece de impotencia, o si se tiene cada vez mayor dificultad en conseguir una erección, no se debe seguir forzando una solución, pues lo único que se conseguirá es obsesionarse y dificultar el proceso de curación.
La solución está en el lado opuesto. Cuanto más se obligue al pene a mantener una erección, menos posibilidades tendrá de que suceda. Si desde el principio el hombre tiene miedo de que su órgano lo traicione, la excitación sexual pasará a un segundo plano y la erección será muy difícil de conseguirse. Para ello no existen ni recetas milagrosas ni soluciones fantásticas, solo cabe aprender a relajarse y dejar que la naturaleza siga su curso.
Nunca debe pensar que su pareja espera de usted hazañas sexuales, por el contrario concéntrese en tocarse, jugar, hablar y darse placer mutuamente. No haga ningún esfuerzo particular por tener una erección. Utilice el tiempo necesario para que todo se de naturalmente.
Si la erección se produce y desaparece, no se precipite, porque la siguiente ya está en camino. Rápidamente usted podrá constatar que no tiene ninguna dificultad para sentir una nueva erección y que es muy enriquecedor y placentero el disfrutar con su pareja de los diferentes juegos sexuales sin que su orgasmo sea el objetivo esperado. No trate de forzar algo que se tiene que dar naturalmente, aunque si usted ha sido siempre impotente, necesitará la ayuda de un médico.
Si un hombre tiene una erección parcial, semirrígida, puede perfectamente penetrar a su pareja ayudándose de la mano, con la condición de que ella esté bien lubricada. En la mayoría de los casos después de haber penetrado a la mujer el hombre alcanzará rápidamente una erección completa.
Si habría que sacar una conclusión sobre la calidad sexual de una pareja, habría que decir que la paciencia y compañerismo en las relaciones casi siempre son una buena solución para poder disfrutar con mayor plenitud y menos problemas.
PROBLEMAS MATRIMONIALES
Infidelidad:
La Infidelidad es el incumplimiento del compromiso de fidelidad.
Vale resaltar que, en su acepción más común, el termino fidelidad hace referencia al respeto mutuo entre los miembros de una pareja, en particular al respeto y cumplimiento de un pacto, explícito o implícito, de exclusividad. En este contexto, ser fiel significa pensar en la persona que tenemos a un lado, que cuando esa persona nos necesite, estemos ahí para ella, no ocultarle nada respecto de otras personas, sólo tener relaciones íntimas con la persona que hemos decidido mantener a nuestro lado, es decir, con nuestra pareja. La aplicación del concepto puede variar según nuestras concepciones, o según la orientación sexual y se puede hablar de fidelidad en la relación entre un hombre y una mujer, o entre dos hombres, o entre dos mujeres. Por tanto, en su acepción más común, la infidelidad es quebrar ese pacto tácito de mantener relaciones sexuales exclusivamente con la persona que hemos escogido libremente como pareja.
Existen dos tipos de infidelidad:
•La infidelidad puntual: basada solo en el sexo y relativamente fácil de ocultar.
•Infidelidad de compromiso: es duradera y supone la aparición de un amante estable, con quien se da un importante compromiso. Es bastante común que en estas relaciones se prometa romper con la primera pareja, aunque no suele hacerse.
Estas son algunas causas del porque se da la infidelidad en la pareja:
•La infancia: la manera en cómo se vivió en la infancia, determina las formas de conducta de la familia y la persona en la edad adulta. Por lo tanto una persona que de niño fue desatendido, extremadamente sobreprotegido, inseguro, proveniente de una familia disfuncional, o en donde no hay la promoción de valores y principios, es más probable que cuando sea mayor, sea infiel a su pareja.
•Vacío: la soledad, el aislamiento, desesperanza o una depresión sin explicación, provocan inestabilidad en los matrimonios. Cuando aparece ese sentimiento de vacío en una de las partes, la persona tiende a seguir buscando a su "pareja ideal" y aunque no sabe lo que realmente quiere, es infiel.
•Otro de los factores que provoca la infidelidad se refiere a la elección de la propia pareja; después de un tiempo, el o ella se dan cuenta de que no son compatibles y tal vez durante un tiempo pudieron sobrellevar la situación, pero después fue imposible.
•Búsqueda de nuevas experiencias: esto ocurre sobretodo en personas que no han tenido relaciones con otras personas.
•El sentimiento de menosprecio: una vez que ha pasado la etapa de enamoramiento en la pareja, ésta se enfrenta a la realidad, olvidando a aquella persona que tanto se idealizaba, ahora sus conductas ya no son placenteras en la convivencia, por lo que se defraudan las expectativas. Por otro lado hay un abandono mutuo en la pareja, centrándose cada uno en sus objetivos personales y no en los de ambos, así que si aparece otra persona que los haga sentir más valorados, se elige inconscientemente como nueva compañera.
•La monotonía: esta es uno de los más grandes enemigos en la relación de pareja. Un matrimonio sumido en la rutina y en el aburrimiento esta más vulnerable, por lo tanto si llega alguien que ofrece un panorama distinto, lleno de encantos, novedades, riesgos y demás cosas de que carece la relación conyugal, es muy probable que se acepte.
•La vida sexual deficiente: aunque no es el único elemento en la relación de pareja, si es muy importante, por lo que si una de las partes no se siente satisfecho sexualmente tiende a buscar fuera de la relación la satisfacción sexual que no encuentra en su pareja, a pesar de amarla. El que ella o él no satisfagan al otro o no quiere llevar a cabo sus fantasías sexuales, le crea un sentimiento de enojo y venganza, llevándolo(a) a tener relaciones sexuales con otra persona.
•Interferencia de la familia (padres): otro factor que influye para que la infidelidad se dé es la intervención de los padres en la vida matrimonial de sus hijos, lo cual viene de la mano con la dependencia emocional de la pareja. Ya que al no establecerles límites, provoca que haya sentimientos de abandono y poco valor hacia el otro, llevándolo a buscar una relación extramarital.
•Ya no sienten lo mismo: cuando el enamoramiento que existía en un principio en la pareja se ha ido acabando y se vive en el hastío de una relación, mientras que al mismo tiempo una de las partes necesita seguir satisfaciendo su necesidad de seguir enamorado, es muy común que busque vivir nuevamente ese sentimiento con otra persona.
•No perder la idealización de la pareja: otro factor causante de la infidelidad es cuando una de las partes desea que su pareja la siga idealizando y para evitar modificar esa imagen elige como amante a una persona totalmente opuesta. Con ella es con quien llevan a cabo todas sus fantasías sexuales y no con la pareja.
•Miedo a perder la libertad: cuando la pareja es asfixiante o una de la partes tiene miedo a perder su independencia y quedar atrapados en una relación, intenta sentirse libre cometiendo actos de infidelidad.
•Por lo que se tiene: en muchas ocasiones, también se llega a ser infiel, cuando uno de la pareja por haber obtenido poder, dinero y una posición social, siente que se ha ganado el derecho a tener un mayor potencial sexual con el sexo opuesto.
•Cuando la pareja lo permite porque sabe que la relación está mal: se da sobre todo cuando ambos se dan cuenta de las deficiencias de su relación y por lo tanto están de acuerdo en que los dos o a veces uno tenga relaciones extramaritales con otra persona, de tal forma que con ella o él, pueda satisfacer lo que le hace falta en su relación con su pareja estable.
Las conductas que muestra un hombre cuando esta siendo infiel, son más fáciles de detectar que en el caso de una mujer, porque él no es tan cuidadoso para mentir y muchas veces hasta se contradice.
Las conductas son los siguientes:
•Notas que entre ustedes ya no hay comunicación y eso parece no importarle.
•No comenta qué hace cuando sale, cómo le va en el trabajo o cómo se siente.
•Recibe llamadas misteriosas.
•Sale con los amigos frecuentemente.
•No vuelve a casa a la hora de costumbre.
•Elige su ropa con más cuidado que antes.
•Está más interesado en verse bien físicamente por lo que se somete a dietas o hace ejercicio.
•Inventa motivos para estar cada vez menos tiempo en casa.
•Habla de temas que antes no dominaba.
•Cambia de gustos súbitamente.
•Se ofende inmediatamente cuando le insinúan que miente.
•No quiere tener sexo con su esposa.
•En ocasiones se muestra más tierno que de costumbre.
•Gasta bastante dinero injustificadamente.
Signos para descubrir una infidelidad femenina:
•Muestra una alegría inmotivada en medio de su rutina.
•Es sarcástica.
•Indiferencia ante el naufragio de la relación.
•Sale con amigas más frecuentemente.
•Pérdida del apetito sexual, incluso rechazo.
•Se retrasa constantemente en el trabajo.
•Se interesa mucho por lucir atractiva cuando sale.
Disfunción Familiar:
Se genera cuando las relaciones intrafamiliares son afectadas por una comunicación incoherente, confusa e indirecta, debido a que el sistema familiar se enferma progresivamente. Esta disfunción se convierte en el estilo de vida familiar y produce en muchos casos, el aislamiento de la familia de los contactos sociales cotidianos. Las reglas familiares se tornan confusas, rígidas e injustas para sus miembros y se distorsionan sus roles conforme avanza la enfermedad. En una familia disfuncional los niños van formando un carácter co-dependiente, que puede facilitar el desarrollo de adicciones o de relaciones enfermas en el futuro.
Falta de Comunicación:
Existe otro factor clave para crear un matrimonio con éxito, o para reparar el que se ha deteriorado. También se relaciona con la comunicación, el intercambio de ideas entre dos personas. De hecho, la comunicación es la raíz del éxito matrimonial, a partir de la cual puede crecer una unión fuerte. La falta de comunicación es la roca donde el barco puede estrellar su quilla. En primer lugar, los hombres y las mujeres no se fijan muy bien “con quien se casan”. Cuando se carece de entrenamiento básico sobre la neurosis, la psicosis o la manera de juzgar una buena cocinera o un buen trabajador, lo único que nos guía en la elección de pareja es eso que llamamos amor, algo lleno de trampas y traiciones y no muy fácil de identificar. Sería esperar demasiado, que una sociedad que apenas supera el nivel de las hormigas, fuera totalmente práctica en relación a una institución tan poco práctica como es el matrimonio. En la deficiente comunicación que practican, cuando no se le reconoce al otro sus propios valores y no buscar los momentos oportunos para decirse las cosas y en lugar de una comunicación respetuosa, abierta y transparente, se presentan las agresiones de doble vía, se acaba la paz del hogar y también la comunicación que quedaba. Entonces las relaciones familiares se deterioran al no saber decirse las cosas con amor y comprensión, al no saber el uno interpretar lo que el otro le quiere decir, al tratar de cambiar al otro a como dé lugar para hacer realidad las expectativas que llevaban al matrimonio, al asumir actitudes defensivas cuando se sienten atacados en su intimidad, al no sentirse aceptados por ser como son, y al no sentir el estímulo para asumir verdaderamente y con plena libertad la mejora personal. Surgen a veces reconciliaciones poco duraderas porque vuelven a caer en los mismos errores. Aparece la crítica sistemática y el lenguaje absoluto: "Tú NUNCA me ayudas, Tú SIEMPRE dejas la ropa tirada, Tú TODO me lo contradices". Y a esto se añade que ha desaparecido del lenguaje de los gestos el detalle amoroso, la caricia tierna., el susurro al oído para decirle al otro "te quiero y me haces falta".
Esto por lo general, cuando no conduce a una crisis total o a un rompimiento definitivo, puede acomodarlos en una falsa tolerancia nada saludable para la relación. Y decimos, nada saludable, porque lleva a que cada uno viva su vida en forma independiente, alejándose de la verdadera realidad de lo que es el matrimonio.
Cierran el uno al otro su corazón de tal manera que ni siquiera sacan unos minutos de su valioso tiempo para hablar de los dos. De sus inquietudes, de sus temores, de lo que cada uno lleva dentro de sí, ni siquiera de sus esperanzas e ilusiones. De todo lo que está afectando positiva o negativamente la relación de los dos.
Impotencia:
La impotencia sexual masculina o disfunción eréctil es la incapacidad persistente para conseguir o mantener una erección que permita una relación sexual satisfactoria. Debe diferenciarse de otros problemas de la esfera sexual como son la falta de deseo, las alteraciones de la eyaculación (eyaculación prematura, eyaculación retrasada, ausencia de eyaculación) o los trastornos del orgasmo. La impotencia es una enfermedad muy frecuente que puede afectar las relaciones de quien la padece con su pareja, con la familia, así como con el entorno laboral y social. Existen una serie de factores de riesgo que pueden favorecer la impotencia: diabetes, hipertensión arterial, consumo de tabaco y alcohol, niveles altos de colesterol, toma de determinados fármacos y depresión.
Causas:
La impotencia puede ser causada por:
•Causas psicológicas: el pene no tiene ninguna alteración física, pero problemas psicológicos como la ansiedad (provocada con frecuencia por el miedo a no conseguir una erección o a defraudar a la mujer), la depresión, los problemas con la pareja e incluso el estrés pueden afectar al acto sexual. También la preocupación excesiva por los problemas laborales, sociales o familiares implican que no se dedique la atención necesaria al acto sexual. La fatiga, la inapetencia, la falta de ejercicio, el insomnio o un fracaso laboral también desequilibran los reflejos sexuales.
•Causas vasculares: son muy habituales. El pene no puede acumular la sangre necesaria para que se dé una erección, generalmente porque no llega en suficiente cantidad. Fumar, sufrir hipertensión arterial, diabetes, algunas enfermedades cardíacas y variaciones en los niveles de colesterol en sangre pueden provocar trastornos vasculares que dificulten la erección.
•Causas neurológicas: en estos casos se produce una interrupción en la transferencia de mensajes del cerebro al pene porque existe una lesión en los nervios implicados. Esto ocurre con las lesiones de la médula espinal, la esclerosis múltiple o las intervenciones quirúrgicas en la pelvis.
•Causas hormonales: son poco frecuentes. Generalmente se deben a una falta de hormonas sexuales masculinas.
•Causas farmacológicas: existen varios medicamentos que tienen como efecto secundario disminuir la capacidad de tener una erección. Entre ellos hay algunos fármacos para tratar la hipertensión, las enfermedades cardíacas y los trastornos psiquiátricos.
Problemas con la Impotencia:
En cuanto a los problemas sexuales masculinos hay algunas formas y recetas para solucionarlos. Si se padece de impotencia, o si se tiene cada vez mayor dificultad en conseguir una erección, no se debe seguir forzando una solución, pues lo único que se conseguirá es obsesionarse y dificultar el proceso de curación.
La solución está en el lado opuesto. Cuanto más se obligue al pene a mantener una erección, menos posibilidades tendrá de que suceda. Si desde el principio el hombre tiene miedo de que su órgano lo traicione, la excitación sexual pasará a un segundo plano y la erección será muy difícil de conseguirse. Para ello no existen ni recetas milagrosas ni soluciones fantásticas, solo cabe aprender a relajarse y dejar que la naturaleza siga su curso.
Nunca debe pensar que su pareja espera de usted hazañas sexuales, por el contrario concéntrese en tocarse, jugar, hablar y darse placer mutuamente. No haga ningún esfuerzo particular por tener una erección. Utilice el tiempo necesario para que todo se de naturalmente.
Si la erección se produce y desaparece, no se precipite, porque la siguiente ya está en camino. Rápidamente usted podrá constatar que no tiene ninguna dificultad para sentir una nueva erección y que es muy enriquecedor y placentero el disfrutar con su pareja de los diferentes juegos sexuales sin que su orgasmo sea el objetivo esperado. No trate de forzar algo que se tiene que dar naturalmente, aunque si usted ha sido siempre impotente, necesitará la ayuda de un médico.
Si un hombre tiene una erección parcial, semirrígida, puede perfectamente penetrar a su pareja ayudándose de la mano, con la condición de que ella esté bien lubricada. En la mayoría de los casos después de haber penetrado a la mujer el hombre alcanzará rápidamente una erección completa.
Si habría que sacar una conclusión sobre la calidad sexual de una pareja, habría que decir que la paciencia y compañerismo en las relaciones casi siempre son una buena solución para poder disfrutar con mayor plenitud y menos problemas.
Eyaculación Precoz:
La eyaculación precoz describe una condición mediante la cual el hombre eyacula demasiado rápido y sin capacidad de control. Cuando la disfunción es severa, el hombre eyacula antes de que ocurra la estimulación directa sobre el pene, o bien cuando ésta es mínima.
Estudios científicos han demostrado que el hombre eyacula, como media, dos minutos después de la penetración. Obviamente existen variaciones. El criterio más importante para considerar una eyaculación como precoz, es que se produzca antes de que ambos miembros lo deseen y que este factor cause problemas en su relación sexual.
La eyaculación precoz es el problema sexual más común en los hombres. La mayoría sufrirá este trastorno en algún momento de sus vidas, sin que deba considerarse preocupante. Solo se convierte en un problema cuando ocurre en la mayoría de los encuentros sexuales. Estudios científicos han demostrado que hasta un 40% de los hombres sufren este tipo de trastorno con cierta frecuencia.
La eyaculación precoz puede aparecer a cualquier edad, pero es más común en los hombres jóvenes.
La eyaculación precoz persistente puede tener efectos muy negativos sobre la función sexual, tanto del hombre como de su pareja. A menudo el eyaculador precoz se queja de pérdida o disminución de la sensibilidad durante la eyaculación, lo que puede llevar a la pérdida de la erección y del deseo sexual.
Esto ocurre porque el hombre está tan preocupado intentando controlar su eyaculación que no logra disfrutar del encuentro sexual. Con frecuencia el hombre reduce el tiempo de juegos pre-coitales y como resultado, su pareja se siente poco estimulada.
El acto sexual puede también resultar doloroso a causa de la falta de lubricación de la pareja y este hecho puede aumentar la tensión existente y provocar la eyaculación incluso antes. La repercusión en la mujer se manifestaría en una disminución de su placer y en dificultad o incapacidad para alcanzar el orgasmo.
El resultado final es un círculo vicioso en el cual la frecuencia del acto sexual se ve reducida y se potencia la eyaculación cada vez más rápida.
Es muy raro que la eyaculación precoz esté causada por alteraciones físicas o enfermedades concretas, aunque estudios recientes encuentran bases fisiológicas para este trastorno, lo que permitirá un mayor conocimiento sobre sus mecanismos.
La mayor parte de los hombres experimentan eyaculaciones precoces durante sus primeras relaciones sexuales, en parte influidas por las circunstancias en las que se producen. El hombre aprende a controlar la rapidez de sus eyaculaciones a medida que aumenta su experiencia en las relaciones sexuales y que el entorno en el que se realizan le confiere una mayor seguridad.
Las principales causas de la incapacidad para controlar la eyaculación son la ansiedad, el sentimiento de culpa, y el miedo a no ser un buen amante. Todos estos sentimientos negativos se potencian con los sucesivos fallos en el control de la eyaculación, lo cual produce ansiedad y frustración adicional.
Por supuesto, cualquier comentario crítico de la pareja sobre esta alteración, aun no malintencionada puede empeorar enormemente el problema.
La mayor parte de los hombres superan la eyaculación precoz por sí mismos, pero algunos requieren la ayuda de un especialista. En primer lugar, el hombre debe siempre discutir el problema con su pareja.
Algunos hombres encuentran posible el retraso en sus eyaculaciones al aumentar la frecuencia de las mismas, por ejemplo, mediante la masturbación. También se pueden realizar ejercicios simples para ganar control. Estos consisten en la estimulación del pene (bien por uno mismo o por su pareja) durante un tiempo y el cese de la misma justo antes de la eyaculación.
Depresión: Ansiedad:
La ansiedad (del latín anxietas, angustia, aflicción) es un estado que se caracteriza por un incremento de las facultades perceptivas ante la necesidad fisiológica del organismo de incrementar el nivel de algún elemento que en esos momentos se encuentra por debajo del nivel “adecuado”, o por el contrario, ante el temor de perder un bien preciado.
La ansiedad no siempre es patológica o mala: es una emoción común, junto con el miedo, la ira, tristeza o felicidad, y tiene una función muy importante relacionada con la supervivencia.
La ansiedad y preocupación se asocian a 3 o más de los siguientes síntomas:
•Nerviosismo, inquietud o impaciencia
•Fatigabilidad (cansancio) fácil
•Dificultad para concentrarse o poner la mente en blanco
•Irritabilidad
•Tensión muscular, temblor, cefalea (dolor de cabeza), movimiento de las piernas e incapacidad para relajarse
•Alteraciones del sueño: dificultad para conciliar o mantener el sueño o sensación al despertarse de sueño no reparador
•Sudoración, palpitaciones o taquicardia, problemas gastrointestinales, sequedad de boca, mareos, hiperventilación (aumento del número de respiraciones por minuto)
La ansiedad, la preocupación o los síntomas físicos provocan un malestar significativo o deterioro en las relaciones familiares, sociales, laborales o de otras áreas importantes de la actividad de la persona.
Los síntomas de ansiedad en el trastorno de ansiedad generalizada son constantes a diferencia de lo que ocurre en el trastorno de pánico donde la ansiedad-pánico aparece en forma paroxística tomando la forma de una Crisis de Pánico. La crisis de pánico no suele durar más de 30 minutos pero deja a quien la padece con mucho temor a presentar una nueva crisis. Este "miedo al miedo" se lo denomina "Ansiedad Anticipatoria" y puede confundírselo con un Trastorno de Ansiedad Generalizada
Angustia:
La angustia es el sentimiento que experimentamos cuando sin motivo nos preocupamos en exceso por la posibilidad de que en el futuro nos ocurra algo temido sobre lo que no tenemos control y que, en caso de que sucediera consideraríamos "terrible" o haría que nos consideráramos personas totalmente inútiles. También se puede definir la angustia como un sentimiento de amenaza cuya causa es por el momento desconocida pero que puede aparecer en el momento en que menos lo esperamos y revelar a todos sin excepción que somos unos incompetentes o personas totalmente ridículas.
Síntomas:
Según el Manual Diagnóstico de los Trastornos Mentales, una crisis de angustia (panic attack) es definida como la aparición temporal y aislada de miedo o malestar intensos, acompañada de cuatro (o más) de los siguientes síntomas, que se inician bruscamente y alcanzan su máxima expresión en los primeros 10 min:
1.Palpitaciones, sacudidas del corazón o elevación de la frecuencia cardiaca
2.Sudoración
3.Temblores o sacudidas
4.Sensación de ahogo o falta de aliento
5.Sensación de atragantarse
6.Opresión o malestar torácico
7.Náuseas o molestias abdominales
8.Inestabilidad, mareo o desmayo
9.Desrealización (sensación de irrealidad) o despersonalización (estar separado de uno mismo)
10.Miedo a perder el control o volverse loco
11.Miedo a morir
12.Parestesias (sensación de entumecimiento u hormigueo)
13.Escalofríos o sofocaciones
En cuanto al trastorno de angustia, el manual señala que "La característica esencial del trastorno de angustia es la presencia de crisis de angustia recidivantes e inesperadas, seguidas de la aparición, durante un período como mínimo de 1 mes, de preocupaciones persistentes por la posibilidad de padecer nuevas crisis de angustia y por sus posibles implicaciones o consecuencias, o bien de un cambio comportamental significativo relacionado con estas crisis (Criterio A)". Hay que distinguirlas de los efectos que producen algunas substancias como la cafeína o enfermedades médicas como el hipertiroidismo.
La angustia es un veneno psicológico que puede causar mucho daño, sin embargo, con la ayuda de un profesional es posible aprender a controlar los síntomas de la restricción mental y corporal de la reacción de angustia, e incluso eliminar las fuentes que originan temor y tensión nerviosa dañina en la vida. Escuelas como la cognitivo conductual ofrecen buenos resultados.
Suicidio:
Llamamos Suicidio a aquella acción por la cual una persona acaba con su propia vida. La clasificamos como conducta autodestructiva porque esa acción puede conducir directamente a la muerte o puede ser un intento pero siempre existe una intención letal en su misma esencia.
En este artículo trataremos de revisar las características humanas que predisponen más hacia dicha tendencia, los factores de riesgo y los tipos de suicidio que se conocen.
Partimos de la base de que el suicidio no puede prevenirse, sólo podemos clasificar a determinadas personas o situaciones en la carpeta de "alto riesgo" pero su escasa prevención despertará en familiares y amigos sentimientos de culpa u hostilidad.
El ser humano continuamente lleva a cabo acciones autodestructivas como por ejemplo fumar, beber en exceso, practicar deportes de riesgo pero la intención habitualmente no es la de acabar con la propia vida sino experimentar determinado placer.
Cuando una persona tiene una intención de suicidio no buscan el deleite sino acabar con el sufrimiento porque su visión de túnel no permite ver otras posibles salidas.
La jerga suicida más conocida es la siguiente:
•Suicidio consumado: Conducta autodestructiva y auto infringida que acaba con la muerte de la persona que lo lleva a cabo.
•Suicidio frustrado: Suicidio que no llega a consumarse porque un imprevisto (algo con lo que no contaba el sujeto) lo interrumpe.
•Intento de suicidio: Daño auto infringido con diferente grado de intención de morir y de lesiones.
•Ideación suicida: Pauta de afrontar los problemas que tiene cada persona.
•Gesto suicida: Amenaza con hechos sobre una conducta autodestructiva que se llevará a cabo. Suele estar cargada con simbolismos.
•Amenaza suicida: Lo mismo que el anterior pero con palabras.
•Equivalentes suicidas: Son las automutilaciones que puede hacerse una persona.
•Suicidio colectivo: La conducta autodestructiva la llevan a cabo varias personas a la vez. En este tipo de suicidios lo normal es que una persona del grupo sea la inductora y el resto los dependientes.
•Suicidio racional: Una persona que tras una larga enfermedad por ejemplo incapacitante, llega a la conclusión de que lo mejor que puede hacer es suicidarse. ALTERACIONES DE LA CONDUCTA Y EL PENSAMIENTO
De nuestra conducta y pensamiento depende prácticamente nuestra vida social, todas estas alteraciones de la conducta (patologías), pueden variar sus síntomas y características, según la historia de vida de cada persona y lo afectada que se encuentre.
Así mismo, un paciente puede tener varias combinaciones de las patologías a continuación descritas.
Esquizofrenia:
Presentan incongruencia de efectos, pensamientos fraccionados, contenido extraño, poco interés en el medio, aislamiento emocional, relaciones interpersonales inadecuadas, apatía e indiferencia.
En esta escala tiene mentalidad esquizoide. Las personas son raras, peculiares, aisladas y extrañas. El sujeto normal con puntuación alta en esta escala es difícil en sus relaciones interpersonales, negativo, apático, extraño y con poco tacto en el trato social.
En la minoría de los casos se observa en personas equilibradas, productivas, sumisas, convencionales, responsables, conservadoras, amistosas y honestas.
Paranoia:
Síntomas clásicos son: ideas de referencia, sensibilidad en las relaciones interpersonales, actitudes sospechosas, rigidez, sentimientos o ideas de persecución, delirio de grandeza y percepciones inadecuadas.
Son perfeccionistas, difíciles de conocer, tercos, emotivos, sensibles en sus relaciones interpersonales y dados a preocuparse de lo que otros puedan pensar u opinar de ellos. Son amables afectuosos y generosos.
Desviación psicópata:
Las reacciones antisociales, las perversiones sexuales y el alcoholismo; generalmente se considera también dentro de este grupo a personas mentalmente enfermas que se encuentran en desacuerdo con el medio.
Son generalmente rebeldes, cínicos, desobedientes, agresivos con las mujeres, egoístas, entusiastas, francos e individualistas.
No sienten culpa de los errores que cometen, piensan que actuaron bien y que la persona se lo merecía.
En algunos casos (mínimos), se caracterizan en personas convencionales y con pocos intereses en el medio y en ellas mismas, sumisas, complacientes, aceptan la autoridad y hacen todo lo que les prescriben; son de buen temperamento, persistentes y tienen metas adecuadas: son personas agradables, un poco tímidas, sinceras y confiables.
Identidad sexual:
Se descubre la preferencia sexual, en muchos casos desde la primera infancia aproximadamente de 4 a 6 años, en algunos casos hasta la adolescencia.
No hay una edad precisa ya que depende, en algunos casos de una predisposición genética y otros que en la vida se hacen, es decir se forman.
Incluye varios desordenes como el travestismo, paidofilia, sadismo, fetichismo, exhibicionismo, etc.
Hipocondriasis:
Se caracteriza por cansancio, inactividad, letargo, tendencia a sentirse enfermo, insatisfechos, derrotistas, egoístas, narcisistas y pesimistas, se encuentran en personas que tienen muy poca o ninguna preocupación.
Incluyen dolores y malestares generalizados, quejas específicas sobre la digestión, respiración, visión, pensamiento y sueños, así como sensaciones peculiares.
Histeria:
Estos pacientes utilizan los síntomas físicos como un medio de resolver conflictos difíciles o evitar responsabilidades. Los síntomas se refieren generalmente a parálisis, contracturas musculares, malestares gástricos, intestinales o síntomas cardiacos, tensiones, miedo y preocupaciones.
Estas personas se caracterizan por ser, idealistas, ingenuos, perseverantes, sociables, comunicativos, afectuosos, sentimentales individualistas, infantiles, impacientes, inhibidos, entusiastas, accesibles y colaboradores en actividades sociales.
Los pacientes psiquiátricos con una puntuación alta sufren generalmente taquicardia y cefaleas.
Las personas son generalmente estables, con intereses estéticos, convencionales, controladas, pacificas, restringidas y no les interesa la vida social agitada.
Rasgos obsesivos compulsivos:
Síndrome obsesivo-compulsivo, sus características incluyen reacciones fóbicas y obsesivo-compulsivas, dudas excesivas, dificultad para decidir, temores, preocupación obsesiva, actos compulsivos, ritualistas y perfeccionistas. La tendencia a este tipo de conducta se manifiesta por medio de angustia, inseguridad y desconfianza.
Los sujetos normales con puntuación elevada en esta escala son sentimentales, dependientes, deseosos de agradar, con sentimientos de inferioridad, indecisos, compulsivos, tranquilos y de buen temperamento, aunque individualistas e insatisfechos.
La mujer es sensitiva, emotiva, dada a la preocupación excesiva y con una variedad de componentes neuróticos.
Cuando la elevación es mayor, son hostiles con el terapeuta, negativos, preocupados por valores religiosos y morales y muchos tienen problemas de impulsividad sexual.
Manía:
Desorden afectivo llamada hipomanía que se caracteriza por hiperactividad. Excitación emocional, fuga de ideas, relación inestable, insomnio, hipertiroidismo y actitud de desconfianza.
En alta escala son optimistas, decididos, expansivos y no se encuentran atados a las costumbres sociales que los rodean.
En la minoría de los casos son modestas, convencionales, aisladas y humildes.
Problemas de socialización:
Las personas son apáticas, conscientes de si mismos, tímidas, inseguras, modestas, poco originales, indecisas, lentas, rígidas, inflexibles, controladas, inhibidas y desconfiadas.
La mujer es entusiasta, conservadora, segura de si misma, atrevida.
El hombre es colorido, expresivo, atrevido y exhibicionista.
En sus relaciones son competitivos, de gran iniciativa, activos, oportunistas, manipuladores, agresivos y hostiles. Generalmente no toleran la frustración y despiertan hostilidad en sus relaciones.
Baja autoestima:
Son personas que no se reconocen como exitosas y triunfadoras, si no todo lo contrario, creen que no sirven para nada, se les dificulta cualquier cosa, se derrotan antes de intentar hacer algo. Siempre son negativas y pesimistas, no buscan oportunidades por miedo al rechazo y a la no aceptación.
Adicciones : Alcoholismo:
El alcoholismo es el consumo exagerado de alcohol, que ocasiona al bebedor problemas físicos, mentales, emocionales, laborales, familiares, económicos y sociales. Desafortunadamente, el consumo de alcohol aumenta de manera constante, sobre todo entre los jóvenes. Las defunciones por accidentes relacionados con el alcohol (choques, atropellamientos y suicidios) ocupan los primeros lugares entre las causas de muerte en muchos países.
Aparentemente el alcoholismo tiene una base química y un componente psicológico, pero no se sabe por qué algunas personas pueden consumir alcohol sin hacerse adictas y otras no. Las investigaciones parecen indicar que hay personas genéticamente predispuestas. Su predisposición bioquímica se activa bebiendo, por lo cual tarde o temprano caen en la dependencia.
Otras personas parecen alcoholizarse debido a las costumbres sociales, a su entorno familiar o a los hábitos adquiridos.
Ciertas características psicológicas parecen aumentar el riesgo de alcoholismo. Estas incluyen:
•Depresión
•Comportamiento hostil y autodestructivo
•Inmadurez sexual
•Ciertos rasgos esquizoides como: timidez y gusto por la soledad
Signos y Síntomas:
Los alcohólicos manifiestan las siguientes características:
•Beber para calmar los nervios, reducir la presión u olvidar preocupaciones
•Disminución del apetito
•Beber de un trago
•Mentir al respecto
•Beber a solas cada vez con mayor frecuencia
•Maltratarse a sí mismo o a otros después de haber bebido
•Emborracharse a menudo
•Necesitar más alcohol para conseguir el mismo efecto
•Carácter irritable, resentido o irracional si no se está bebiendo
•Tener problemas de salud, sociales o financieros debidos a la bebida Tratamiento:
El médico hará un completo examen físico con especial atención en los órganos que más daña el alcohol: hígado, cerebro y corazón. Puede recetar medicación para reducir la ansiedad y también tratará problemas subyacentes.
Como los alcohólicos están a menudo mal nutridos, hará que corrija su dieta. Por último la persona puede ser enviada a un centro de desintoxicación y rehabilitación.
Drogas:
Podemos entender a la drogadicción, como aquella enfermedad que consiste en la adicción o dependencia a ciertas sustancia tóxicas para nuestro organismo, las cuales afectan en distintos grados a nuestro sistema nerviosos central, al igual que varias de nuestras funciones cerebrales. Todo lo anteriormente manifestado, produce efectos a nivel fisiológico y psíquico, que se manifiestan en alteraciones del comportamiento, de las emociones, del juicio y la percepción del medio ambiente que nos rodea.
El consumos drogas, dependiendo del tipo en cuestión, lleva a que la persona padezca de euforia y/o alucinaciones, y en los momentos de abstinencia se experimenta desesperación, angustia y depresión. En algunos casos extremos de drogadicción, el consumo de drogas puede llevar a la locura permanente y/o la muerte de la persona.
Dentro de los cambios en el comportamiento, que podrían sugerir que una persona sufre de drogadicción, están los siguientes:
•Exceso de mal humor. Irritabilidad. Susceptibilidad.
•Repentina caída en el rendimiento académico o laboral.
•Descuido en el aspecto y aseo personal.
•Desaparición de objetos de valor o dinero en casa.
•Temblores, insomnio, aspecto somnoliento o adormilado, lenguaje incoherente.
•Depresión, apatía, desgano, falta de motivación.
•Incapacidad de cumplir con las responsabilidades.
•Aislamiento del grupo habitual de amigos.
•Hábitos antisociales, como mentir, robar o pelear.
•Crisis nerviosas.
•Pérdida del apetito. Con respecto a los tratamientos a seguir, para que una persona drogadicta, deje su adicción, estos por lo general son multidisciplinarios y se requiere del compromiso del adicto. Lo que generalmente se recomienda, con respecto a éste punto, es lo siguiente:
•No hay un solo tratamiento que sea apropiado para todas las personas.
•El tratamiento debe estar fácilmente disponible en todo momento.
•El tratamiento efectivo debe abarcar las múltiples necesidades de la persona, no solamente su uso de drogas.
•El plan de tratamiento del paciente debe ser continuamente evaluado y, de ser el caso, modificado para asegurar que el plan se mantenga a la par con los cambios en las necesidades de la persona.
•Para que el tratamiento sea efectivo, es esencial que el paciente lo continúe durante un período adecuado de tiempo.
•La terapia individual y/o de grupo y otros tipos de terapias de comportamiento constituyen componentes críticos del tratamiento efectivo para la adicción. En este respecto uno de los programas más usados es el de los 12 pasos (en inglés twelve step program), que consiste en grupos de apoyo. La versión de este programa para alcohólicos es conocido como el grupo de Alcohólicos Anónimos.
•Para muchos pacientes, los medicamentos conforman un elemento importante del tratamiento, especialmente cuando se combinan con los diferentes tipos de terapia.
•En el caso de individuos con problemas de adicción o abuso de drogas que al mismo tiempo tienen trastornos mentales, se deben tratar los dos problemas de una manera integrada.
•La desintoxicación médica es solamente la primera etapa del tratamiento para la adicción y por sí misma hace poco para eliminar el abuso de drogas a largo plazo.
•El tratamiento no tiene que ser voluntario para ser efectivo.
•El posible uso de drogas durante el tratamiento debe ser constantemente supervisado.
•Los programas de tratamiento deben incluir exámenes para el VIH/SIDA, la hepatitis b y c, la tuberculosis y otras enfermedades infecciosas, conjuntamente con la terapia necesaria para ayudar a los pacientes a modificar o cambiar aquellos comportamientos que les ponen a ellos o a otros en riesgo de ser infectados.
•La recuperación de la drogadicción puede ser un proceso a largo plazo y frecuentemente requiere múltiples rondas de tratamientos. Adicción a la Comida:
Como la anorexia y la bulimia, la adicción a la comida suele estar relacionada con problemas emocionales.
La raíz del problema no está en lo que se coma, sino en el porqué, de modo que se convierte en una dependencia muy difícil de superar por uno mismo.
Los científicos han demostrado que la actividad eléctrica que se genera en determinadas zonas del cerebro es la responsable de que, ante determinadas experiencias, sintamos dolor o placer. Quienes las padecen buscan con las conductas adictivas un cambio autoinducido: repiten actuaciones concretas para provocar con ellas que las células nerviosas del cerebro produzcan una actividad generadora de un sentimiento específico.
Cada persona desarrolla una forma particular de enfrentarse al miedo, la ansiedad, el estrés, el dolor o la culpabilidad. Algunas son capaces de tratar directamente el problema, pero muchísimas recurren a la bebida, las drogas o el exceso de trabajo. Para otras se hacen crónicos los dolores de cabeza, estómago o espalda.
Estos intentos para eliminar o reducir el estrés o el dolor son temporalmente relajantes y placenteros, por lo que cuesta darse cuenta de que, a la larga, serán inapropiados y dañinos. Todo el mundo sabe que el exceso de comida no es sano, pero sus perjuicios no se notan mientras comemos.
Adicción a la Comida: Plan de Cuatro Niveles
Para una sustancia llamada comida hay un “plan a cuatro niveles”. Hacerse consciente de la adicción a la comida y, a partir de ahí, plantearse superar el problema.
1.Nivel físico: la conducta. La autora recomienda llevar un diario en que se reflejen los “episodios de atracón”, y puntuarlos por su intensidad según una escala del uno al diez.
2.Nivel emocional: los sentimientos. Con cada una de las anotaciones, hay que preguntarse qué hay en nuestras vidas que merezca una puntuación como la que se le acaba de otorgar a la comilona.
3.Nivel cognitivo: los pensamientos y las creencias. Como no se ha encontrado nada que merezca esta puntuación, hay que analizar qué pensamos sobre nosotros mismos después del atracón y por qué creemos que lo actuamos así.
4.Nivel transpersonal: la recuperación del poder. Hay que dejar de sentirse una víctima y se deben buscar las medidas para lograrlo, si se cree necesario hay que solicitar la ayuda de un especialista. Abuso Sexual : Promiscuidad:
Promiscuidad es el acto de tener relaciones sexuales con varias parejas sexuales antes o durante el matrimonio, tanto en el reino animal como entre los seres humanos. Para algunas culturas o religiones se comprende por fuera de tiempo al hecho de tener relaciones antes del matrimonio.
Hacinamiento:
Vivir muchas personas en un espacio pequeño, es decir un cuarto, y presenciar los hijos, relaciones sexuales entre los padres y en ocasiones, esto se presta para que entre hermanos u otro pariente que viva ahí mismo, se aproveche de los menores, así mismo los padres de sus hijas.
Infancia : Déficit de Atención:
El TDA, es el trastorno de comportamiento que más se diagnostica en la infancia y se calcula que afecta de un 3% a un 5% de los niños en edad escolar, es decir que alrededor de 1.5 millones de niños en México sufren este padecimiento que se caracteriza principalmente por la falta de atención.
¿Qué lo causa?
Las causas de este trastorno aun no están muy claras, se ha observado que existe predisposición familiar, además existen pruebas científicas que apoyan las conclusiones de que el TDA tiene una base biológica y que los niños con TDA pueden tener niveles más bajos del neurotransmisor dopamina en regiones críticas del cerebro. Otros estudios sugieren una disminución de la actividad en algunas áreas del cerebro en donde se manejan funciones de ejecución (como por ejemplo organización, integración, anticipación, atención, etc.).
¿CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS?
Existen tres tipos de TDA, cada uno con síntomas diferentes: en el primero predomina la inatención; en el segundo predomina el aspecto hiperactivo-impulsivo y el tercero es una combinación de los anteriores.
En niños de edad escolar, los síntomas de desatención afectan las tareas en clase y el rendimiento académico (principalmente en matemáticas); si se presenta la hiperactividad en el niño, además de la desatención la conducta del menor será inquieta y parecerá que el niño es un motor en marcha. Cuando se presenta impulsividad esta se refleja en problemas para aceptar la disciplina escolar. En casos más complejos pueden presentarse conductas de franca agresividad.
En adolescentes y adultos los síntomas pueden variar, es probable que se manifiesten algunas de las siguientes conductas:
•Pospone sus actividades frecuentemente.
•Necesita presión intensa para comenzar sus actividades.
•Poco realista en cuanto al manejo del tiempo y dinero.
•Tiene dificultad en manejar prioridades.
•Se encuentra preocupado por sus propios pensamientos.
•Fácilmente se distrae
•Pierde el foco frecuentemente
•Lenta velocidad en procesar.
•Productividad muy inconsistente.
•Somnolencia diurna
•Poco motivado o la motivación se desvanece rápidamente
•Fácilmente se frustra.
•Muy sensible a las críticas
•Fácilmente se le olvidan las palabras que necesita para expresarse.
•Pierde papeles frecuentemente.
•Reacciona demasiado rápido (impulsivo)
•Se “acelera” o apresura demasiado (explosivo).
Tratamiento:
El tratamiento que ha probado tener un mayor nivel de efectividad es el que aborda el trastorno desde una perspectiva multidisciplinaria. En este enfoque intervienen tres profesionales (médico, psicólogo y educador), y los padres de familia.
El médico debe ser un especialista en neurología con experiencia en el manejo de TDA, generalmente estos especialistas le solicitan al paciente un electroencefalograma (EEG) para determinar con mayor precisión el diagnóstico y el tipo de medicamento que requiere el paciente.
Desde la perspectiva psicológica el enfoque terapéutico más adecuado es el Cognitivo-Conductual, este modelo de trabajo ha demostrado eficacia por el tipo de estrategias que maneja en su tratamiento, como son, premiar los cambios positivos de comportamiento y explicar claramente lo que se espera de las personas con TDA.
La participación de padres de familia y educadores en el tratamiento es muy necesaria debido a que el padecimiento afecta negativamente la autoestima del paciente (se siente menos apto), y por su impulsividad puede llegar a tener dificultades para establecer relaciones interpersonales (se siente rechazado); además las personas con TDA, suelen recibir menos halagos o menos recompensas que otros.
Problemas de Aprendizaje:
Los padres se preocupan mucho y se decepcionan cuando su hijo tiene problemas en la escuela. Hay muchas razones para el fracaso escolar, pero entre las más comunes se encuentra específicamente la de los problemas del aprendizaje. El niño con uno de estos problemas de aprendizaje suele ser muy inteligente y trata arduamente de seguir las instrucciones al pie de la letra, de concentrarse y de portarse bien en la escuela y en la casa. Sin embargo, a pesar de sus esfuerzos, tiene mucha dificultad aprendiendo y no saca buenas notas. Algunos niños con problemas de aprendizaje no pueden estarse quietos o prestar atención en clase. Los problemas del aprendizaje afectan a un 15 por ciento de los niños de edad escolar.
La teoría es que los problemas del aprendizaje están causados por algún problema del sistema nervioso central que interfiere con la recepción, procesamiento o comunicación de la información. Algunos niños con problemas del aprendizaje son también hiperactivos, se distraen con facilidad y tienen una capacidad para prestar atención muy corta.
Los psicólogos de niños y adolescentes aseguramos que los problemas del aprendizaje se pueden tratar, pero si no se detectan y se les da tratam
Fotos de Psicóloga Laura Alvarez Alvarado
Direccción del consultorio Av. Nichupté, SM 512, Mz. 10, Lt. 1-01, Local 101-A. Privada Residencial Nichupté. Edificio Laura, Cancún, Quintana Roo.