Licenciada en Psicología. Nuestro trabajo está orientado a dar solución a los Problemas Psicológicos como son:
Estrés, Angustia, Depresión, Baja Autoestima, Soledad, Conflictos Familiares, Ansiedad, Fobias, Dependencia y Adicciones, Pánico, Apegos, Estrés, Etc. PROBLEMAS INFANTILES FRECUENTES.
CONDUCTA DESOBEDIENTE
Entre los 18 y 36 meses de edad, pueden aparecer en los niños un conjunto de conductas como gritar, pegar, arañar, dar patadas y pegar que, a menudo, perturban a los padres que no saben que hacer ante el desafío.
Estas rabietas se suelen mantener porque el niño recibe un refuerzo a cambio, como por ejemplo, la atención del adulto. Las respuestas inconscientes de los padres a estas rabietas pueden no sólo conducir a su intensificación sino también a aumentar la resistencia del niño a la terminación de éstas.
Mediante instrucciones sencillas a los padres sobre el funcionamiento del aprendizaje básico se conseguirán resultados excelentes.
MIEDOS Y FOBIAS
El miedo es una reacción normal y adaptativa ante situaciones que implican peligro o amenaza, sin embargo, cuando estas reacciones se asocian a situaciones normales, se puede hablar de que son desadaptativas.
Se caracterizan por ser desproporcionadas, irracionales y conllevan a emitir respuestas de evitación ante las situaciones temidas.
Para el tratamiento de este problema, se realizará un estudio del niño para valorar los antecedentes, conductas y refuerzos que aparecen asociados a cada situación temida para después proceder a su reestructuración.
Alguno de estos problemas suelen ser: ansiedad por la separación de algún miembro familiar, ansiedad excesiva o fobia escolar.
DEPRESIÓN INFANTIL
Conlleva una pérdida de interés o placer por actividades que antes eran agradables. Aparece una expresión de tristeza o desesperanza. También pueden aparecer perturbación del sueño o del apetito, agitación o retraso psicomotor, pérdida de la energía. Se puede observar en la mayoría de los casos, retirada social, esto es, el niño pierde el interés por el juego con sus iguales. Aparece triste y su rendimiento escolar se ve afectado.
ANOREXIA-BULIMIA
BULIMIA NERVIOSA
La persona con este problema experimenta ataques de voracidad que vendrán seguidos por vómitos para contrarrestar la ingesta excesiva, uso y abuso de laxantes para facilitar la evacuación, preocupación excesiva por la imagen corporal y sentimientos de depresión, ansiedad y culpabilidad por no tener autocontrol.
Los factores principales que van a mantener este problema son la ansiedad, la falta de autoestima y la alteración de la imagen corporal.
ANOREXIA
Se caracteriza por una pérdida de peso elevada por debajo del 25% debido al seguimiento de dietas extremadamente restrictivas y al empleo de conductas purgativas (vómitos, ejercicio físico en exceso). Estas personas presentan una alteración de su imagen corporal sobrestimando el tamaño de cualquier parte de su cuerpo.
Las características psicológicas y sociales incluyen miedo intenso a comer en presencia de otros, dietas bajas en hidratos de carbono y grasas, preocupación por el alimento, abuso de laxantes, robos y mentiras.
PROBLEMAS ESCOLARES
En nuestra sociedad se da mucho valor a la educación y se considera un objetivo primordial deseable que los niños obtengan buenos resultados académicos. En ocasiones, sin embargo, el proceso no se desarrolla como los padres desearían y se plantean problemas a los que hay que encontrar solución.
Los problemas del niño escolarizado pueden ser de ámbito puramente académico o de conducta. Oscilan desde la postura de hablar en clase a la más absoluta oposición, desde el niño que se olvida de hacer los deberes a graves dificultades de aprendizaje, desde el niño que no quiere ir a la escuela a la frustación ante la enorme carga de trabajo.
Este tipo de problemas necesitan un abordaje de la vida familiar y social del niño para dilucidar los aspectos negativos que están incidiendo en el mantenimiento de estas conductas. Así mismo se utilizarán técnicas de motivación y reforzamiento, habrá que averiguar sus preferencias en el colegio y motivarlas igual que fomentar las amistades escolares. PROBLEMAS FRECUENTES EN LOS ADULTOS.
DEPRESION
La depresión es un trastorno afectivo del estado de animo que se caracteriza por alteraciones del humor, tristeza, disminución de la autoestima, inhibición, fragilidad, fatiga, insomnio y pensamientos negativos. Su consecuencia principal es la disminución de la actividad vital de la persona que la padece; aparece una incapacidad para llevar una vida normal.
A menudo, la depresión viene unida a crisis de ansiedad que provoca en la persona una inquietud y angustia repentina sin ningún motivo aparente.
Esta enfermedad puede aparecer en las diferentes etapas de la vida de una persona y en cada edad tiene unos factores desencadenantes distintos.
Para su tratamiento suelen combinarse los fármacos y la psicoterapia, dependiendo de cada caso y de la gravedad del mismo. En la terapia se intenta detallar entre el paciente y el terapeuta los factores que ocasionaron la enfermedad y entre los dos se buscan soluciones que hagan que el paciente consiga recuperar su vida anterior.
ANSIEDAD
Los trastornos de ansiedad se caracterizan principalmente por un estado de preocupación o temor acompañado de unos síntomas fisiológicos muy característicos y unos pensamientos muy concretos. Entre los síntomas fisiológicos pueden aparecer sudoración, palpitaciones, temblores, mareos, náuseas. La persona suele sentir miedo, se siente atrapada, tiene dificultad para concentrarse, para dormir y a menudo aparece irritable y nerviosa.
Estos tipos de problemas se pueden dividir en varios tipos:
- Pánico
- Fobia
- Obsesiones
En el tratamiento se suelen utilizar terapias de relajación con el fin de que la persona consiga asociar las respuestas de relajación con una situación temida. También se estudian los pensamientos negativos que tiene esa persona y se intentan transformar en positivos. Estas técnicas, junto con otros tipos de ejercicios conseguirán que el paciente supere el problema en pocas sesiones.
ADICCIONES(Alcohol y Juego patológico)
Las adicciones son uno de los problemas con los que se enfrenta la sociedad de nuestros días. Permiten a la persona evadirse de los problemas y son una vía de escape emocional de una vida cotidiana insatisfactoria.
En la consulta se atajarán los factores que han desencadenado la situación y se trabajará sobre ellos. En este tipo de conductas será muy importante el apoyo y la colaboración de las familias para poder superar el problema. La familia funcionará como el terapeuta fuera de la consulta, ayudando al paciente a realizar las tareas y a conseguir los objetivos planteados.
En las adicciones se suelen utilizar entrenamiento en conductas incompatibles con la adicción y programas para el cambio de las estructuras de pensamiento de la persona. También dan muy buen resultado las terapias de grupo donde la persona se ve arropada por un grupo que tiene su mismo problema, así se reducen la sensación de soledad y el aislamiento.
Los grupos de autoayuda externos a la terapia nos proporcionarán una red de apoyo social la cual posibilita el desarrollo de estrategias de afrontamiento del problema y contribuye a deshacer el autoengaño que frecuentemente padecen las adicciones
PROBLEMAS DE PAREJA
Cada día más nos encontramos con que los dos miembros de una pareja deciden permanecer en la misma si y sólo si, la relación es gratificadora y les compensa, y no en base a obligaciones sociales preadquiridas. Por este motivo son cada día más las parejas que deciden separarse. Cuando las cosas empiezan a ir mal, son más los aspectos negativos en los que la pareja se va a fijar que en los positivos. El clima de hostilidad y de mal entendimiento va a ir potenciando el distanciamiento entre los dos miembros y la pareja se vuelve un extraño.
Cuando la pareja decide venir a consulta detectaremos los focos de conflicto, posteriormente evaluaremos el estilo de comunicación que existe entre los dos, los aspectos positivos que todavía les unen y potenciaremos las interacciones que constituyan un intento de entendimiento. Se trata de que ambos miembros se vuelvan a encontrar. Pondremos en prácticas ciertas técnicas muy sencillas que se entrenan en consulta y se trasladan al hogar.
ESTRES
Podríamos definir el estrés como una enfermedad producto de una inadaptación a una sociedad competitiva y cambiante y provocado por el éxito o el fracaso, la salud o la enfermedad, la alegria o la tristeza…, es decir, todo acontecimiento de la vida personal o social al que el organismo da una respuesta inadecuada.
Existen una serie de factores condicionantes, como la herencia, las enfermedades, la salud, el medio ambiente…, que determinan en gran medida la respuesta de las personas, provocando que se reaccione de una manera o de otra.La respuesta que una persona puede tener ante una situación de estrés va a ser el resultado de la interacción entre los recursos de esa persona para enfrentarse a esa situación y las demandas del medio.
En consulta intentaremos detectar las situaciones que resulten más estresantes para la vida de la persona en concreto y buscaremos los recursos necesarios para enfrentarse a ellas con éxito.
TRASTORNOS DEL SUEÑO
Una de las principales quejas que atendemos en consulta es el insomnio, consistente en la dificultad para el inicio o mantenimiento del sueño. Las alteraciones más frecuentes asociadas con la falta de sueño son los trastornos del estado de ánimo, trastornos de ansiedad y angustia que pueden provocar problemas sociales y laborales.
Todo esto también va unido a un nivel de activación mucho más alto que una persona que tenga un sueño reparador, tanto la tasa cardiaca, como la temperatura corporal y la respuesta dermogalvánica de la piel tienen unos índices altos en el insomne durante las 24 horas del día.
Estos trastornos del sueño están vinculados a una serie de hábitos cotidianos inadecuados a la hora de irnos a dormir como son, el pasar un tiempo excesivo en la cama, realizar actividades incompatibles con el sueño (ver televisión), siestas realizadas durante el día y un programa de vigilia/sueño irregular.
El tratamiento psicológico en estos casos se basa en terapias de relajación para bajar la tasa de activación y favorecer la conciliación del sueño; también se utiliza el control de estímulos que puedan ser perjudiciales para el sueño y la modificación de creencias y actitudes erróneas sobre el mismo.
Terapias: TERAPIAS INFANTILES
También los niños pueden necesitar terapia porque pueden padecer miedos, angustia, depresión, fobias, problemas de sueño, problemas de conducta, tics, problemas de lento aprendizaje, problemas de lenguaje, estrés, etc.
Depresión en Niños.
Si un niño presenta agresividad sin motivo aparente, llora mucho y es demasiado sensible, es demasiado callado y retraído, parece siempre ansioso y alterado, nada despierta su interés o no termina lo que empieza, la escuela le resulta un problema en todos sentidos, tiene dolores sin aparente causa, y otros síntomas de este estilo, se puede llegar a sospechar que un niño padece depresión y es de vital importancia atenderlo.
TERAPIAS PARA ADOLESCENTES
El mundo al adolescente le parece complejo y siempre en su contra.
Si considera que existe abuso de sustancias, adicciones (alcoholismo, drogas, videojuegos, internet, etc), problemas de alimentación (anorexia, bulimia, etc.), y en general problemas de conducta y adaptación, la terapia es una herramienta de gran ayuda e importancia.
Como padres es importante estar pendientes del desarrollo de los jóvenes en la adolescencia ya que es la época en la que se forman los rasgos definitivos del futuro adulto.
TERAPIA INDIVIDUAL PARA ADULTOS
El sufrimiento puede ser el síntoma más fácil de detectar. Se sufre por adicciones (alcohol, drogas, internet, etc.), estrés, depresión, ansiedad, problemas psicosexuales, etc.
No hay porque seguir sufriendo.
DEPRESIÓN.
La depresión es un problema que tiene solución y necesita atención. En casos extremos puede llevar incluso a la muerte.
¿Cómo saber si esta deprimido?
Si casi siempre su ánimo esta decaído, exagera lo negativo, y en general siente una sensación interminable de tristeza, se puede pensar en que está en un estado de depresión y necesita ayuda.
Si padece irritabilidad, insomnio, culpa, tristeza, desanimo, dolores sin causa aparente, no le gusta estar con personas, su actividad se ha reducido, e incluso ha llegado a pensar en el suicido, no lo dude, podemos ayudarle.
TERAPIA EN PAREJA
Hoy en día es común encontrar parejas que se llevan mal y su relación esta seriamente afectada.
La relación de una pareja puede verse afectada por la falta de comunicación, objetivos de vida dispares, la falta de un proyecto de vida común y compartido, desajustes sexuales, problemas emocionales o sociales, etc.
¿Discusiones frecuentes? ¿No existe plática? ¿Existe maltrato a los niños? ¿No pueden intentar hablar sin terminar peleando y a gritos? ¿Hay problema de adicciones, como alcoholismo, drogas, etc.?
Y aun peor ¿hay problemas de golpes o maltrato?
Podemos ayudarte.
Artículos:
¿ Qué es la Depresión ?
En la mujer la depresión se da con una frecuencia casi el doble que en el hombre. Factores hormonales podrían contribuir con eso. En particular, los cambios del ciclo menstrual, el embarazo, el aborto, el periodo de posparto, la premenopausia y la menopausia. Muchas mujeres tienen más estrés por las responsabilidades del cuidado de niños, el mantenimiento del hogar y el empleo. Algunas mujeres tienen una mayor carga de responsabilidad por ser madres solteras o por asumir el cuidado de padres ancianos.
El hombre tiene menos probabilidad de sufrir depresiones que la mujer, pero es importante destacar que tiende a ser más reacio para admitir que tiene depresión. Por lo tanto, el diagnóstico puede ser más difícil de hacer. La tasa de suicidio en el hombre es cuatro veces más alta que en la mujer. A partir de los 70 años de edad, la tasa de suicidio en el hombre aumenta, alcanzando el nivel máximo después de los 85 años.
Un estudio reciente indicó que la depresión se asocia con un riesgo elevado de enfermedad coronaria en ambos sexos. Sin embargo, sólo el hombre tiene una tasa alta de muerte debida a esa afección que se da junto con un trastorno depresivo.
El alcohol y las drogas enmascaran la depresión en el hombre más comúnmente que en la mujer. Igualmente, el hábito socialmente aceptable de trabajar en exceso, puede enmascarar una depresión. No es raro que la depresión se manifieste en este género con irritabilidad, ira y desaliento, en lugar de sentimientos de desesperanza o desamparo. Por lo tanto, puede ser difícil reconocerla, incluso para él mismo.
No es normal que los ancianos de ambos sexos se depriman. Por el contrario, la mayoría de las personas de edad se sienten satisfechas con sus vidas. La depresión si no se diagnostica ni se trata, causa un sufrimiento innecesario para el anciano y para su familia. Con un tratamiento adecuado, el anciano puede tener una vida placentera. Si la depresión no es tratada oportuna y adecuadamente contribuye a procesos degenerativos del sistema nervioso central, con lo cual los eventos demenciales se aceleran. Incluso en sujetos jóvenes el deterioro del pensamiento ocurre en la depresión, con lo que se relacionan factores tróficos cerebrales y neurotransmisores clásicos.
Desde hace dos décadas se cree que los niños pueden simular estar enfermos, rehusarse a ir a la escuela, no querer separase de los padres o tener miedo a que uno de los padres se muera. Pueden ponerse de mal humor, meterse en problemas en el colegio, comportarse traviesos o indisciplinados, estar malhumorados o sentirse incomprendidos. Dado que los comportamientos normales varían de una etapa de la niñez a la otra, es a veces difícil establecer si un niño está simplemente pasando por una fase de su desarrollo o si está verdaderamente padeciendo de depresión, cosa que es factible y también le sucede a las personas de corta edad. Como se señala, la depresión en los niños no presenta las características propias del adulto, por lo tanto un experto debe evaluar al niño para identificar la depresión tempranamente. ¿ Qué es la Ansiedad? La ansiedad es una respuesta que tenemos los seres humanos (y también los animales) cuando nuestro cerebro comprueba que existe un peligro que pone en riesgo nuestra vida.
Pero, ¿qué ocurre si nuestro cerebro interpreta como peligroso algo que es inofensivo? Inmediatamente envía síntomas de ansiedad, como si el peligro fuera real. Si existe un peligro real, la ansiedad hace que huyamos o evitemos esa situación, es decir, nos ayuda a ponernos a salvo.
Podríamos decir que hay dos tipos de ansiedad: la ansiedad positiva, que es consecuencia de peligros reales, y la ansiedad negativa, que responde a miedos que sólo están en nuestra imaginación. La primera es buena porque nos moviliza y nos lleva a buscar una solución, mientras que la segunda es negativa porque nos bloquea y nos impide sacarle gratificación a la vida.
La ansiedad se produce siempre como consecuencia de dificultades a la hora de adaptarnos a los cambios que se van produciendo en nuestra vida.
El cerebro tiene una forma concreta de funcionar. Cuando algo tiene especial importancia para él, el cerebro produce una respuesta emocional. Sea buena o mala, el cerebro repite esa misma respuesta una y otra vez ante el mismo estímulo. Por ejemplo, ¿qué pasa por tu cabeza siempre que escuchas aquella canción especial o cuando hueles un aroma familiar? La canción o el aroma hacen que te vengan a la cabeza, no sólo el recuerdo de lo que ocurrió, sino también las sensaciones que tu cerebro tiene relacionadas con aquella situación. La ansiedad funciona de la misma manera, se queda "enganchada" y se activa cada vez que algo se lo recuerda a tu cerebro. Muchas veces, la ansiedad se produce por un motivo real (un susto, por ejemplo), pero se sigue manteniendo una vez que ha pasado el peligro real, ya que queda asociado el suceso que la motivó con la respuesta de miedo.
La ansiedad provoca de forma inmediata una serie de síntomas en el sistema nervioso con la finalidad de poner a salvo la vida. Experimentas sudoración, taquicardia, palpitaciones, un nudo en el estómago, falta de aire, la cabeza que se embota... hay más de cuarenta síntomas relacionados con la ansiedad. Esto es maravilloso si el peligro es real, pero es un gran problema si no lo es.
Una vez que la ansiedad se ha "enganchado", cada vez hay más cosas cotidianas y habituales que te provocan esos síntomas, cada vez hay más estímulos que provocan la misma reacción de ansiedad. La ansiedad se generaliza hacia cosas parecidas (primero te da miedo ir a una tienda, después te da miedo pasear por la ciudad, finalmente te da miedo salir de casa, por ejemplo). ¿ Qué son las Adicciones? La adicción es una enfermedad primaria, crónica con factores genéticos, psicosociales y ambientales que influencian su desarrollo y manifestaciones. La enfermedad es frecuentemente progresiva y fatal. Es caracterizada por episodios continuos o periódicos de: descontrol sobre el uso, uso a pesar de secuelas adversas, y distorsiones del pensamiento, mas notablemente negación.
Primaria se refiere a la naturaleza de la adicción como entidad patológica separada de otros estados patofisiológicos que pueden estar ligados.
Primaria se refiere a que la adicción no es un síntoma de otro proceso patológico subyacente.
Enfermedad significa una discapacidad involuntaria. Representa la suma de fenómenos anormales que se presentan en un grupo de individuos. Estos fenómenos estan ligados con un conjunto específico de características comunes, por lo que estos individuos difieren de la norma, y que los pone en desventaja.
Frecuentemente progresiva y fatal significa que la enfermedad persiste a lo largo del tiempo y que los cambios físicos, emocionales y sociales son frecuentemente acumulativos y progresan entretanto el uso continúa. La adicción causa muerte prematura a través de sobredosis, complicaciones orgánicas que involucran al cerebro, hígado, corazón, y otros organos, dependiendo del tipo de adicción; y contribuye a la ocurrencia de suicidios, homicidios, violencia, maltrato, violación y abuso sexual, accidentes y otros acontecimientos traumáticos interpersonales y/o familiares.
Descontrol se refiere a la inhabilidad para limitar el uso, la duración del episodio de uso, la intensidad del uso y las secuelas conductuales del uso.
Preocupación ligada con el uso se refiere a la inversión excesiva de atención hacia el uso, el sustrato del uso, los efectos del uso, las situaciones vinculadas con el uso; lo cual significa una gran inversión de energía y tiempo en las actividades adictivas, traduciéndose en un relativo descuido de los intereses importantes de la vida diaria.
Las secuelas adversas son conflictos vinculados con el uso que llevan a impedimentos en las areas de: salud física, funcionamiento psicológico, funcionamiento interpersonal, funcionamiento ocupacional; y conflictos legales, financieros y espirituales.
La negación es usada aquí, no solo en el sentido psicoanalítico de un simple mecanismo de defensa que descalifica el significado de los acontecimientos, más bien más ampliamente incluyendo un amplio rango de maniobras psicológicas diseñadas para reducir la cociencia del hecho de que el uso es el motivo de los conflictos del individuo, más que una solución a estos conflictos. La negación se convierte en una parte integral de la enfermedad y un obstáculo importante para la recuperación.
¿ QUE ES UNA TERAPIA PSICOLÓGICA ?
Una terapia psicológica es un proceso por el cual un paciente expresa la información de un problema o situación que no tiene estrategias suficientes para adaptarse y busca un profesional para que le ayude a manejar pensamientos o interpretaciones distorsionados sobre los acontecimientos de su vida, conductas poco adaptativas o emociones destructivas. En este proceso, el psicólogo clínico toma la información que el paciente le remite, la filtra y analiza, con el fin de explicarle al paciente porque se siente o actúa así en ese momento de su vida, y le prescribe técnicas y recursos para que pueda modificar el circulo vicioso donde esta metido. La terapia psicológica dentro del enfoque cognitivo-conductual (enfoque basado en la psicología experimental) se puede dividir en cuatro fases:
1. Evaluación.
En esta fase se recopila toda la información relevante relacionada con el problema clínico a tratar: Cuándo empezó a mostrarse los síntomas, con qué frecuencia, cuándo es más probable que se de, en qué situaciones o delante de qué personas se suele acentuar...
Es muy importante realizar un buen proceso de evaluación. De este modo sabremos explicar como se originó el problema y, lo más importante, por qué se mantiene hoy en día y qué factores influyen en que se mantenga. Si detectamos todo lo que influye en el mantenimiento del problema, podremos poner en marcha un plan de intervención adecuado, enfocado a modificar las variables que influyen en el problema clínico.
Cuando vas al médico con una molestia en el brazo por ejemplo, las causas de ese dolor pueden ser múltiples (rotura fibrilar, tirón muscular, contusión en el hueso, fisura) por lo tanto inmediatamente va a haber una serie de pruebas diagnósticas (radiografía, exploración) para detectar de dónde viene ese dolor. El tratamiento va a ser muy distinto si la causa del dolor es por un desgarro muscular que si es por una fisura. Por lo tanto el éxito del tratamiento va a depender en gran medida de esta fase.
Los psicólogos hacemos exactamente lo mismo. Si una persona viene con un estado de ánimo bajo del que no puede recuperarse, puede ser por varias causas (bajo nivel de actividades gratificantes, pensamientos derrotistas cuando va a hacer determinadas cosas, baja tasa de contacto social, pocas habilidades para resolver problemas, filtra sólo los acontecimientos negativos de su día a día obviando los positivos o neutros). Por lo tanto tenemos que realizar un análisis de las causas de ese estado bajo de ánimo. Para ello tenemos una serie de autorregistros, que son unos formularios muy sencillos que hay que rellenar justo en el momento de sentirse mal. Esta información recopilada en estos momentos críticos nos va a dar información muy útil para resolver el problema.
2. Hipótesis y devolución del caso.
En esta fase se explica al paciente el análisis de toda la información recopilada y a raíz de esta explicación se propone una solución (aunque se suele prescribir pautas desde la primera sesión). Es en esta fase cuando se da información sobre por qué se inició el problema, porque se ha mantenido o incluso se ha agravado, alrededor de cuantas sesiones va a constar la intervención y cómo se va a trabajar.
3. Tratamiento.
Es esta fase en la que realmente todos los esfuerzos van encaminados a obtener los cambios deseados. Se enseñan técnicas específicas para cada tipo de problema. Hay que cerciorarse bien de que el paciente haya comprendido la utilidad de las técnicas que luego va a poner en marcha en su vida cotidiana y las haya aprendido bien, ya que todo el mundo tiende a comportarse con inercia y a actuar como ha actuado siempre, incluso aunque lo esté pasando mal.
Imaginemos que nos dicen que a partir de ahora los coches los van a hacer con el cambio de marchas a la izquierda. ¿Qué pasaría? Bueno, pues aunque estemos muy mentalizados de que a partir de ahora hay que cambiar de velocidad con la mano izquierda tenderíamos automáticamente a buscar la palanca de cambios con la mano derecha, ya que es un comportamiento que lo llevamos haciendo mucho tiempo y lo tenemos muy aprendido, muy automatizado.
Poco a poco, y después de algún que otro susto, aprenderíamos por fin a cambiar con la mano izquierda de manera automática, sin pensarlo. Esto mismo pasa en cuando en una intervención psicológica nos explican las técnicas. En un primer momento vamos a tender a pensar y actuar de la misma forma que todos los años anteriores. Son conductas muy arraigadas. Pero eso no significa que no podamos modificarlas. Poco a poco, y a medida que vamos utilizando técnicas para modificar nuestro sufrimiento, vamos a aprender fácilmente otra forma de pensar y de actuar.
Por lo tanto en esta fase, la fase de intervención, hay que hacer un esfuerzo diario para aplicar a nuestra vida cotidiana las técnicas que nos han enseñado en las sesiones terapéuticas. Si queremos estar en forma, no vale con ir un día al gimnasio, o con salir a correr una tarde, es un trabajo diario.
Con la intervención psicológica pasa lo mismo. No vale con ir a una hora a la semana a la sesión de terapia. Hemos de trabajar con las nuevas técnicas en el día a día de manera sistemática. En este sentido el paciente no va a estar sólo. Tendrá la posibilidad, en los primeros momentos de la terapia, de ponerse en contacto vía telefónica con el psicólogo cuando tenga una situación conflictiva que no sepa resolver. A medida que el paciente coge confianza en sí mismo y va retomando las riendas de su vida las sesiones se distancian.
4. Seguimiento.
Es la última fase. Cuando los objetivos están cumplidos, y los problemas están superados. Se establece un contacto entre psicólogo y paciente, bien presencial o vía telefónica, de una frecuencia de una vez al mes o cada dos meses, para supervisar que los cambios y los beneficios obtenidos en la terapia se mantienen.
" La Experiencia, no es lo que pasa al Hombre, es lo que el Hombre hace con lo que pasa con él. " |