Nombre de Contacto PSICOLOGO ADOLFO GARCIA AVILES Teléfono ( 044 55 ) 14 79 35 57 Fax Días de consulta No indico Costo aproximado de la consulta No indico
Licenciado en Psicología y psicoterapeuta. Formado en la teoría de Carl Gustav Jung y James Hillman en el Instituto de Psicología Profunda en México. Tengo práctica clínica con pacientes desde 1998 y experiencia profesional privada desde 2003. En Agosto de 2006 ingrese a la Organización Nacional de Trastorno Bipolar y Depresión como voluntario, donde preste atención hasta Enero de 2008. Fungí como Terapeuta de pacientes con diagnostico de Trastorno Bipolar y diagnostico de Depresión, además de ser docente de la llamada “Psicoeducación del Trastorno Bipolar” para pacientes y familiares. Año y medio que constituye una especialidad empírica en el tema y diagnóstico.
Me considero a mi mismo como un apasionado de la psicología, ético, comprometido y responsable y pongo a su disposición mi experiencia académica, empírica y profesional.
Espero ser claro y poder ayudarlo.
Mi objetivo es brindarte una opción de consulta psicología de alta calidad que clarifique tus dudas, no solo con respecto al Trastorno Bipolar, sino de cualquier índole psicológico. Encontraras en este espacio información y posiblemente respuestas generales a través de las diferentes secciones, pero las respuestas específicas están en ti y son profundas por lo que se requiere mas que una respuesta para ser contestadas, en si se requiere la vivencia.
ADOLESCENTES
Los padres y sus adolescentes rara vez disfrutan de las mismas actividades. Los adolescentes quieren seguir otras direcciones y a menudo lo hacen con sus amigos, que es muy normal y no significa que el joven esté abandonando o rechazando a la familia.
Durante esa época, los compañeros suelen adoptar papeles más fuertes que los de los padres. Es necesario que éstos encuentren medios legítimos para recibir a los amigos de sus adolescentes, y también para reconocer que los hijos tratan de disolver la dependencia anterior de sus padres, como una preparación para la etapa adulta.
En consecuencia, los adultos deben renunciar al papel de figura controladora de la vida de su hijo y convertirse en guías útiles.
Obtendremos mejores resultados si encontramos y apoyamos todos los aspectos en que podamos pronunciar un SI adecuadamente y sólo decir NO cuando es necesario.
Enfrentar el reto de contener y dirigir con éxito la energía es una de las genialidades de la adolescencia. Los adolescentes no son monstruos, sólo son individuos que tratan de aprender a desenvolverse exitosamente en el mundo de los adultos y quizás no se sientan seguros de sí mismos.
Esta energía es lo que más atemoriza a los adultos. Para resolver sus temores, algunos padres agobian a sus hijos con prohibiciones y otras formas de control. Lo que se requiere en este caso son estímulos para crear canales adecuados para las cuales dirigir la energía recién descubierta.
También se necesitan límites bien definidos, amor y aceptación. En esta etapa es importante aprender la habilidad de aceptar el valor de la persona, al mismo tiempo que le ayudamos a modificar su conducta.
Tú, padre, debes entender que el adolescente tal vez no actúe siguiendo el consejo que le ofrezcas.
A veces los adultos no hemos desarrollado la habilidad de ser congruentes, así que, aunque deseamos serio, la mayoría de las ocasiones parecemos más bien controladores.
Cuando los adolescentes se saben queridos, valorados y aceptados sin condiciones, pueden tolerar con mayor facilidad la dirección de los adultos. Necesitan, con desesperación, que los adultos los cuiden y planifiquen, con discreción, el viaje que deben realizar con ellos.
En vez de rodear al adolescente con un montón de restricciones y limitaciones, como padre debes concentrarte en desarrollar una relación fincada en la sinceridad y la orientación realista.
Ante todo, los adolescentes necesitan relaciones sensibles y flexibles con adultos en los que puedan confiar.
El joven no vive una etapa de decisión y aquí puede encontrar frustración e impotencia que rivalizara con el punto de vista de los padres, sin embargo el joven se encuentra en una etapa donde lo que mas atesora es su opinión, opinión de puede ser fomentada y escuchada. Es la etapa de la identificación y por lo mismo los grupos son lo más importante de la etapa, se valora a las personas que comparten afinidades y curiosamente este acercamiento los padres durante generaciones lo han considerado como “malas influencias” sin contemplar que quizás la mala influencia es su propio hijo y que en realidad alguna afinidad profunda, emocional y psíquica es la que crea estas amistades. El padre puede decidir confiar en los valores y el criterio que ha desarrollado el hijo o puede impedir relacionándose con el costo del alejamiento emocional del hijo y acentuando la rivalidad generacional. En este caso como en cualquier otro el padre debe explicar la razón de su decisión ya que ahora el hijo lo puede entender aunque no este de acuerdo con el punto de vista del padre, de no explicar la razón se le estanca al hijo en una etapa similar a la de un niño donde se aprende lo bueno y lo malo a través de premios y castigos, pero ahora el joven tiene criterio y no funciona tratarlo mas como niño y quizás, incluso al explicar el joven decida exponer su punto de vista y delatar que la expectativa que tiene de si mismo no es la misma que el adulto tiene de su hijo. Si se desea que el joven pronto sea un adulto independiente es primordial que se le permita experimentar y explorar, que su punto de vista tenga voz y brindarle la confianza de poder cometer errores y aciertos.
Frecuentemente los adultos decimos “….Por experiencia te recomiendo no hacerlo….”, ignorando que realmente si nuestra experiencia se hubiera convertido en sabiduría sabríamos que la experiencia se adquirió de la experimentación y que por lo tanto es mas sabio dejar experimentar y resguardar siempre el cobijo del hogar por si la experiencia es difícil.
Trastorno Bipolar En tiempos de Jung la patología era denominada como “Distimia maníaca”, más tarde fue conocida como “Psicosis maníaca depresiva” y actualmente se le conoce como Trastorno Bipolar. Es un desorden biológico, químico, hereditario y orgánico que altera el estado de ánimo de quien vive esta condición. Se caracteriza por la alternancia de episodios depresivos, maníacos e hipomaníacos a lo largo de la vida de la persona y produce cambios y estancamientos del estado de ánimo.
Tiene un impacto psicosocial y emocional que pueden tener consecuencias devastadoras, por lo que la persona con diagnóstico de Trastorno Bipolar requiere llevar un tratamiento medico a largo plazo y un acompañamiento en terapia psicológica mientras el paciente logra identificar y crear una complicidad con la condición.
Frecuentemente las personas diagnosticadas niega justificando “esta es mi forma de ser” o sus actos “es que soy bipolar”, pero a través de la terapia la persona puede diferenciar y reconocer su personalidad y aprender a estabilizar su estado de ánimo.
Gracias a los avances e investigaciones psicológicas y psiquiatritas la ciencia ha llegado hasta un lugar donde el desorden puede “ordenarse” con el medicamento popularmente conocido como estabilizador del ánimo (litio, magnesio o carbamacepina), este proporciona una estabilidad del ánimo y funciona como un anticipador de la depresión y la manía, sin embargo los temas psicológicos aun necesitan ordenarse y es por ello de la importancia de la terapia.
El desorden bipolar tiene un curso que pasa por los afectos, las emociones, pasa por el hipotálamo a través de los neurotransmisores y llega al estado de ánimo.
SUEÑOS
En la mitología griega, Morfeo, es una deidad onírica. Según ciertas teologías antiguas, es el principal de los Oniros, los mil hijos engendrados por Hipnos (el Sueño) y Nix (la Noche, su madre), o por Hipnos con Pasítea. Era hermanastro de Tánatos (la Muerte).
Era representado con alas que batía rápida y silenciosamente, permitiéndole ir volando velozmente a cualquier rincón de la Tierra. Morfeo se encargaba de inducir los sueños de quienes dormían y de adoptar una apariencia humana para aparecer en ellos, especialmente la de los seres queridos (de ahí su nombre), permitiendo a los mortales huir por un momento de las maquinaciones de dioses.
Morfeo desempeña un papel importante en la historia de Ceice y Alcíone. En concreto, aparece en las obras de Homero y Ovidio. Este último cuenta en Las metamorfosis que Morfeo duerme en una cama de ébano en una cueva sutilmente iluminada, rodeado de flores de adormidera (que contienen alcoloides de efectos sedantes y narcóticos). También cuenta que mientras sus hermanos Fobetor y Fantaso eran responsables de los animales y los objetos inanimados de los sueños, Morfeo se centraba en los elementos humanos.
Pareja En nuestra sociedad existe la certeza de que la relación de pareja está en crisis. Existe el sentimiento social de que las relaciones de pareja están evolucionando y que el matrimonio como institución social está en proceso de cambio muy rápido. Factores sociales, como la incorporación masiva de la mujer al mercado laboral o el control de la natalidad; con el resultado de una igualdad creciente entre hombre y mujeres, han influido profundamente en las relaciones entre los componentes de la pareja. Otros fenómenos agudizan el cambio, como el trabajo precario, las jornadas interminables, etc. que retrasan la formación de la pareja y la edad en la que se tienen los hijos y dificultan la comunicación y la construcción de la intimidad.
En el aspecto psicológico posiblemente la pareja sea la relación con más dificultades y de mayor contenido inconsciente. Fromm plantea como un reto real y constante de la psique la “separatidad”, ya que durante la gestación estamos integrados en uno con nuestra madres, luego a partir del nacimiento que es la experiencia más traumática del desarrollo somos uno o un individuo, pero siempre deseando inconscientemente volver a esa unidad en la que somos uno ya que por supuesto ha sido el lugar mas libre y protegido en el que hemos estado, el intento y logro de la vida de pareja es resultado de cómo hemos vivido nuestras relaciones más básicas (mamá, papá e incluso hermanos y abuelos). Al llegar a la relación de pareja el otro se convierte en el refractario de nuestras carencias y necesidades, así como el blanco de nuestras proyecciones inconscientes.
La psicoterapia de pareja se ocupa de crear herramientas de comunicación y registrar una etiología del amor individual a cada pareja, sin embargo es poco probable que sea ambiciosamente profunda ya que la profundidad es individual; y aunque sin duda puede dar resultados prácticamente mágicos en poco tiempo a su vez es frágil. Lo recomendable es que sea acompañada de terapia individual para cada individuo y que la terapia de pareja solo “deje sobre la mesa” la materia prima para la terapia individual.
En lo particular propongo un plan de trabajo de 10 sesiones con la posibilidad de extenderse a 15. Crisis de Angustia: La Crisis de angustia es el miedo apoderándose del cuerpo y generando ideas angustiantes. También es conocido como “Panic Attack” o simplemente ansiedad; en realidad es el miedo, terror, pavor o pánico con malestar intenso de aparición temporal y aislada que se presenta en alguna circunstancia que no necesariamente se habría imaginado como amenazante, se experimenta por primera ocasión entre los 18 y 25 años en la mayoría de los casos (quizás por ser edad de responsabilizarse de las presiones), inicia bruscamente y alcanza su máxima expresión en los primeros 10 minutos. Los síntomas son:
palpitaciones, sacudidas del corazón o elevación de la frecuencia cardiaca
sudoración
temblores o sacudidas
sensación de ahogo o falta de aliento
sensación de atragantarse
opresión o malestar torácico
náuseas o molestias abdominales
inestabilidad, mareo o desmayo
desrealización (sensación de irrealidad) o despersonalización (estar separado de uno mismo)*
miedo a perder el control o a perder la razón
miedo a morir
parestesias (sensación de entumecimiento u hormigueo) y
escalofríos o sofocaciones
Dolores en el pecho
Mareos o vértigos
Sofocos o escalofríos
Falta de aire o una sensación de asfixia
Terror o pavor
Transpiración
* La desrealización es un cambio en la percepción del entorno de un individuo, en donde el mundo a su alrededor parece irreal o desconocido. Síntomas y sensaciones de desrealización son los que siguen:
* como ver a través de un velo
* una sensación de niebla en los sentidos
* separado de sí mismo
* atrapado en un vidrio
* retraído
* aislado o distante del entorno inmediato
* un espectador de algún juego extraño y sin sentido
* sin vida
* como un sueño
Las ideas más angustiantes que acompañan a la angustia son de un ataque cardiaco, miedo de estar muriendo (en la primera ocasión que se sufre) y de estar volviéndose loco en las subsecuentes ocasiones.
Es consecuencia de emociones acumuladas o reprimidas que tienen una connotación negativa (miedo, enojo, tristeza, queja, dolor, sufrimiento u otro sentimiento, etc.) y que las personas no expresivas o “fuertes” de carácter sostienen y cargan por mucho tiempo; de este modo la psique o el inconsciente crean un pacto de no expresarlas para poder afrontar las situaciones que tuvieron prioridad para el individuo en algún momento, sin embargo la psique elige cuando desahogarlas pero sin la participación de la conciencia. La angustia y miedos aquí guardados son absolutamente inconscientes, es por eso que no se comprenden los estímulos relacionados y parece que no tiene razón de presentarse.
En la primera etapa - ansiedad anticipatoria -, existe una comunicación inconsciente entre la mente y el cuerpo. La mente considera que se aproxima una situación temida y estimula un proceso de pensamiento cuando recuerda una situación pasada difícil. En ese momento, la mente crea una imagen que indica al cuerpo a que responda ahora como si se estuvieran produciendo dificultades pasadas. Con esta información sobre crisis pasadas, la mente comienza a cuestionarse su capacidad para hacer frente a la crisis. Estas preguntas instruyen al cuerpo para prepararse contra cualquiera de las peores consecuencias posibles. La mente evoca imágenes en las que el sujeto no ha podido controlar el episodio anteriormente y se envía un mensaje de protección al cuerpo.
La espiral creciente de sucesos de percepciones de amenaza y reacciones corporales de miedo que se producen en el organismo desencadena una serie de síntomas que desembocan en una inminente sensación de pérdida de control por parte del afectado que parece superar la voluntad y minar instantáneamente la confianza y la seguridad del individuo.
Experimentar un ataque de pánico es una terrible, incómoda e intensa experiencia que suele relacionarse con que la persona restrinja su conducta, lo que puede conducir, en casos, a adoptar conductas limitativas para evitar la repetición de las crisis.
Esto les lleva a orientar toda su vida a evitar que vuelva a ocurrir, a tener miedo al miedo y provocar, así, nuevos ataques. Las crisis de angustia suelen ser recurrentes ya que esas personas tienen tendencia a malinterpretar las señales fisiológicas normales que continuamente nos está enviando nuestro cuerpo.
o Evitación. El efecto de evitar, de hecho, representa una afirmación para el individuo de la amenaza de la situación evitada que prepara un comportamiento de sucesivas conductas evasivas. Todo esto tiene como único efecto el incremento del temor por confirmar, pero también incrementa el escepticismo con respecto a los propios recursos, aumentando de esta manera el miedo e incluso las reacciones. De esa forma, la angustia se hace cada vez más invalidante y limitante.
o Intento de control. En el intento de mantener el control a toda costa sobre el propio organismo y sus funciones psiqucas, se experimenta una situación paradójica: la focalización de la atención en las reacciones fisiológicas (latidos del corazón, respiración, equilibrio, etc.) conduce inevitablemente a una alteración de algunas de las mismas funciones, lo que provoca un temor que, a cambio, genera más alteraciones, activando de esta forma un círculo vicioso en el que "el intento de control desemboca en una pérdida de control".
Las personas no pueden anticipar cuando les va a ocurrir un ataque y muchas personas pueden manifestar ansiedad intensa entre cada uno al preocuparse de cuando y donde les llegará el siguiente. Entre tanto, existe una continua preocupación de que en cualquier momento se va a presentar otro ataque.
Los padecientes van al medico y este examina sin encontrar nada, encuentra en vez salud y le recomienda al paciente “no estresarse”, después de esto el paciente tiene vergüenza y culpa de lo que le sucede y se empieza a considerar “loco”. Es algo común en muchas personas vivirlo, sin embargo la vergüenza y la culpa lo vuelven incomunicable y por esta razón se pierde la cifra estadística y desconoce a otras personas que también viven estas experiencias.
Los pacientes asisten con el medico general o psiquiatra y son preescritos con ansiolítico, la ansiedad así crea una complicidad con el medicamento y el reprimir la expresión de la queja, dolor, sufrimiento u otro sentimiento. La sugestión a ideas “positivas” tampoco son gran aliciente ya que la necesidad es inconsciente, necesariamente las respuestas no serán agradables. La sensación desaparece, sin embargo el tema inconsciente permanece y simplemente mutara hacia otra forma de expresión ya que es una necesidad de la psique
Ya que es sumamente inconsciente es muy difícil para la persona asociarlo a la causa o dejar de experimentarlo, incluso pareciera que no tiene ninguna relación son situación, contexto, emoción, afecto o persona. Pero si la tiene, esta depositada en el inconsciente.
No es enfermedad, no es un diagnostico, no es lo que hay que tratar ni curar. Los médicos frecuentemente lo confunden y diagnostican erróneamente con ataque cardiaco, esquizofrenia, depresión, trastorno obsesivo compulsivo o trastorno bipolar entre otros. Lo que produce un error de prescripción, tratamiento y atención, que solo difiere la cura, decepciona y desilusiona al cliente.
Existe esperanza cuando el paciente es valiente y entregado al proceso, no es fácil de discriminar y requiere que el terapeuta realice un trabajo “detectivesco” para traer a la consciencia lo que la psique quiere tomar en cuenta. Es breve averiguar la intención inconsciente, pero el profundizar en el tema requiere tiempo, constancia y una relación paciente terapeuta estrecha.
SUPERVISION DE CASOS CON DX TBP: Se ofrece orientación a colegas que atienden pacientes con el Dx. TBP. La orientación es en el modo de supervisión e intenta no polemizar sobre la técnica terapéutica utilizada, sino únicamente enfocarse a los aspectos concretos que se necesitan contemplar; como lo son:
Farmacología:
Episodios depresivos y/o maniacos:
Dx correcto:
Abordar tema de suicido:
Hospitalizaciones:
Etc.
Se puede supervisar el caso en forma individual o grupal
Fotos de Psicólogo Adolfo García Avilés
Direccción del consultorio Obrero Mundial No. 590 Int. 2, esquina Monte Alban, Col. Atenor Sala, Delegación Benito Juárez, México, D. F.